Guille Vallejo, portero de la Agrupación Deportiva Ceuta, está siendo uno de los cancerberos más destacados de la competición, mostrándose seguro bajo palos y acumulando siete partidos dejando el casillero en cero.
Sin embargo, su vida deportiva no ha sido del todo sencilla, contando con ciertos altibajos. Esos buenos y malos momentos se han descrito a la perfección en Climbers Podcast, un espacio en el que entrevistan a futbolistas sobre la carrera profesional.
Un punto de inflexión en su carrera
Tras pasar por sus primeras etapas como deportista profesional, entre ellas cuando militó en la cantera del Real Valladolid, el burgalés se encontró ante una situación complicada.
Se vio obligado a salir del Numancia B y no encontraba equipo. El panorama invitaba a dejar el sueño que tanto estaba persiguiendo desde que es pequeño.
“Vuelvo a Burgos con las orejas agachadas y me iba a poner a repartir con un camioncito”, expresó el meta.
Sin embargo, la suerte cambió cuando la Cultural Leonesa lo llamó tras la lesión de uno de los porteros.
Pasó de no tener equipo en julio a ascender en el agosto del año siguiente a Segunda División con el cuadro rojillo.
La cruda realidad del mercado de fichajes

Durante la charla en el podcast, Vallejo reflexiona sobre la falta de control que tienen los futbolistas a la hora de elegir los destinos.
Momentos donde tienes muchas ofertas, otras veces en la que solo tienes una opción e incluso cuando no tienes nada. Todo puede pasar cuando el futbolista está en el mercado.
“No somos Bellingham, no somos Vinicius. Tú tienes un equipo y lo coges o no lo coges. Si no lo coges, igual el siguiente que te llegue es bastante menos”, manifestó el cancerbero.
La psicología y soledad del portero
Además, analizó la situación específica del portero, donde los errores son más señalados y acaban siendo fatales.
“Los errores del portero son muy visibles. Si te quedas con una acción, al final sales frito de la cabeza. Es muy psicológico”, destacó.
Sus palabras sobre la AD Ceuta

Como no podía faltar, hubo palabras sobre la Agrupación Deportiva Ceuta, donde el meta reflexionó sobre los objetivos del club.
“Lo primero que tenemos que hacer es mantener la categoría, asentar al equipo en el fútbol profesional y que luego vayan llegando las cosas”, confesó el burgalés.
Para finalizar, destacó también el ambiente y el trabajo de la dirección deportiva, que se preocupa en todos los aspectos para que los futbolistas estén en las mejores condiciones posibles.
“Ceuta es un club muy familiar, está muy por la labor de ayudar a los chavales y te lo ponen todo muy fácil”, remarcó.
La carrera de Guille Vallejo no ha sido nada fácil y ahora se encuentra en el punto más alto de su carrera profesional, destacando en campos históricos del fútbol español.
Su próximo objetivo en mente es la Cultural Leonesa, equipo al que se enfrentará el próximo lunes 26 de enero en el estadio Alfonso Murube.






lEs un portento bajo palos.El Ceuta debia hacerle un buen contratoAntonio