El nuevo año llegó acompañado de la entrada en vigor de la revalorización anual de las prestaciones en España, una medida que afecta a cerca de 13 millones de pensiones y que busca garantizar que los beneficiarios no pierdan poder adquisitivo, vinculando el incremento directamente a la evolución de los precios registrada entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025.
Incremento general del 2,7% en pensiones contributivas
La reseña publicada por Europa Press recuerda que la gran mayoría de las prestaciones, incluyendo las pensiones contributivas y las del Régimen de Clases Pasivas del Estado, experimentaron desde el pasado 1 de enero una subida del 2,7%.
Un porcentaje que beneficiará a más de 9,4 millones de personas. En términos prácticos, esto supone que un jubilado con una pensión media percibirá aproximadamente 570 euros adicionales al año. Por ejemplo, quien cobraba 1.511,51 euros mensuales pasará a recibir 1.552,32 euros en cada una de sus mensualidades.
Impulso a las pensiones mínimas y el Ingreso Mínimo Vital (IMV)
El Gobierno ha aplicado aumentos significativamente superiores para los colectivos más vulnerables:
- Pensiones mínimas: suben un 7,07% de forma general. Esto eleva la pensión de jubilación para hogares unipersonales de mayores de 65 años a 13.106,80 euros anuales.
- Viudedad e IMV: las pensiones de viudedad con cargas familiares, aquellas con cónyuge a cargo, las pensiones no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital (IMV) crecen un 11,4%.
- SOVI: las prestaciones del Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez se sitúan en 599,60 euros mensuales para casos no concurrentes.
Ajustes en la brecha de género y discapacidad
Además de las cuantías principales, otros complementos y asignaciones se han actualizado. El complemento para la reducción de la brecha de género sube un 2,7%.
Por su parte, las ayudas por hijo a cargo con una discapacidad igual o superior al 65% se sitúan en 5.962,80 euros anuales, mientras que si la discapacidad alcanza el 75%, la cifra asciende a 8.942,40 euros.
Nuevos límites para la base y la pensión máxima
La reforma de las pensiones también contempla el incremento de los topes superiores. La base máxima de cotización se eleva un 3,9% (sumando el IPC y un ajuste fijo), alcanzando los 5.101,2 euros mensuales.
En cuanto a la pensión máxima, tras aplicar el IPC más un incremento adicional de 0,115 puntos, se fija en 3.359,6 euros mensuales repartidos en catorce pagas.






