Se viene hablando mucho sobre la composición del Gobierno y de su estructura, al igual que de la incapacidad que tienen los grupo políticos de llegar a un acuerdo en relación con el tema del número de asesores. Partiendo del primero de los apartados hay que destacar que algunas formaciones políticas pueden hacer demagogia y decir que les parece un equipo de gobierno sobredimensionado. Pero les guste o no a estos partidos políticos, Ceuta es una autonomía, con más o menos competencias, pero una autonomía y hace faltar estar presente en Madrid en las distintas reuniones y viajar para entrevistarse con los representantes de los Ministerios. Porque esos mismos partidos, si no formáramos parte de las comisiones sectoriales que conforman el Gobierno de la Nación con las distintas comunidades, pondrían el grito en el cielo al considerar que nos están dejando de lado. Ha sido valiente el presidente Vivas cuando ha recuperado la figura del viceconsejero y dejarse ya de otros eufemismos que, al final, no sirven para nada y que resulta que no le permite la ley que esos viceconsejeros puedan tener decisiones ejecutivas.
Y luego entramos en el otro apartado. Esos mismos grupos que hablan de un equipo de gobierno sobredimensionado resulta que son los primeros que quieren contar con el mismo número de asesores que de diputados y todo ello, nada más que para que puedan cumplir con la necesidad de dar trabajo a personas que les han ayudado en la campaña electoral.
Entiendo que un grupo parlamentario en la Asamblea autonómica no necesita de más allá de tres o cuatro como máximo, no uno por cada diputado. Distinto es el Gobierno porque no son asesores de los diputados, sino asesores de consejeros o viceconsejeros. Estamos hablando de otra cosa muy distinta para que nos entiendan todos.
No es porque el gasto en materia de personal sea para llevarse las manos a la cabeza, sino simplemente que no se vea la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Es bueno que reflexionen.






