El CETI ha conseguido rebajar su ocupación con los traslados continuados de inmigrantes que se están llevando a cabo desde Ceuta a la Península.
Este martes ha partido un grupo de 53 sudaneses y tres mujeres de Marruecos, con lo que la cifra de residentes, aunque elevada, se sitúa en casi 900.
Las continuas entradas a nado o saltando la valla que se han ido sucediendo en los últimos meses, asociadas además al tren de borrascas registrado, han derivado en una mayor ocupación del centro, que llegó a superar los mil residentes.
En la actualidad, hay poco más de 850 personas acogidas en las instalaciones del Jaral que, de por sí, disponen de 512 plazas. Esta situación llevó a tener no solo que habilitar literas en zonas comunes, sino también un garaje en donde fueron acumulados los que llegaban.
Quejas y traslados
Las quejas continuadas de sindicatos y partidos políticos han llevado a que se agilicen las salidas hasta el punto de llevarse a cabo por semana hasta dos o tres.
La idea es ir retomando esa normalidad en un centro que no puede sufrir ese pico de presión.
De momento esta semana se van a producir varios traslados, al objeto de conseguir que el centro del Jaral pueda ir recuperando cierta normalidad y evitar masificaciones que pueden dar pie a conflictos.
Estructuras de seguridad
Desde la Delegación del Gobierno ya se informó de que esa es la solución: buscar salidas a la Península para evitar una ocupación de las instalaciones del centro de estancia temporal.
Además, también se indicó que Interior es conocedor de la situación en la que se encuentran las infraestructuras de seguridad, tanto espigones como vallado. El tren de borrascas provocó daños importantes lo que también se ha traducido en un repunte en las entradas.
Ceuta, de hecho, lidera la presión migratoria, tal y como ayer verificó Interior con la publicación de las estadísticas oficiales.






Casi 1000 personas mantenidas por todos los trabajadores quienes ya sabemos que en gran parte crean sus sociedades paralelas y viven de pagas del Estado cuando salgan.
Eso sí, ya sabemos que esto no interesa pararlo. Necesitan gente que siga entrando para mantener el CETI abierto.
Hay mucha gente que come de esto.
Mantenganos el paripé.
No es la solución ni para Ceuta ni para España. Es inviable seguir engrosando el número de personas que necesitan de todos nuestros recursos económicos para vivir en España cuando no alcanzamos para mantener el bienestar de nuestros ancianos niños