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Comenzó el lunes y se alargará durante todo el verano y aunque las cantidades son ingentes, no alcanzan las del pasado año
Un grupo de 50 operarios de Tragsa está acometiendo la recogida de algas en las playas de la Bahía Norte, las más afectadas por la invasión de estos organismos que ya el pasado verano hicieron su aparición en la costa ceutí. Si bien este año es considerable la cantidad de algas que terminan en las orillas de las playas, la cifra es mucho menos acusada que en la pasada temporada cuando se vivió una auténtica invasión de esta especie marina.
La encomienda de gestión fue adjudicada a la empresa Tragsa que debe acometer las actuaciones de limpieza y mantenimiento en playas, vaguadas y de trabajos verticales en zonas de difícil acceso. El contrato, que supone un coste de 1,6 millones de euros, complementa así los cometidos que no se recogen en el pliego de Trace o de las Brigadas Verdes. Dentro de esta encomienda actualmente se hace mayor hincapié en la recogida de esta molesta plaga para los bañistas.
Los trabajos comenzaron el pasado lunes y se alargarán durante todo el verano. Entre las 7 y las 14.30 horas, los operarios trabajan en la retirada de unas algas que no dan un respiro ya que apenas se ha retirado cuando el manto marrón que cubre la orilla vuelve a aparecer, “a veces sólo han pasado 15 minutos desde que las hemos recogido cuando vuelven a salir”, explica uno de los operarios.
Los trabajos se están desarrollando en toda la Bahía Norte, desde la playa de Benítez hasta Calamocarro y la recogida se lleva a cabo de forma manual en base a las recomendaciones de los biólogos pertenecientes a la sociedad municipal Obimasa, de modo que al no emplear maquinaria pesada se retire la menor cantidad posible de arena.
La plantilla se divide entre los 30 trabajadores de lunes a viernes y otros 20 que ejecutan esta limpieza de playas durante los fines de semana y días festivos.
A diario son necesarios hasta cuatro camiones con capacidad para 14 metros cúbicos que trasladan las algas hasta la planta de transformación de Valdeaguas. “Tienen que hacer varios viajes por la gran cantidad de algas que se recogen cada día”, apunta un operario.
Pese a la ingente cantidad recogida, la cantidad es menor que el pasado año cuando la acumulación en las zonas de baño de la Bahía Norte se saldó con más de cinco toneladas de algas ‘invasoras’ que terminaron en las instalaciones de la planta de transformación.
Todo apunta a que se trata de la misma alga aunque la causa por la que terminan en las playas ceutíes aún no ha quedado aclarada.





