Las intensas lluvias del temporal Leonardo han sacado a la luz el grave estado de deterioro de las dependencias de la Policía Nacional en Ceuta, una situación que los agentes y sus representantes sindicales llevan años denunciando sin obtener respuesta por parte de la Administración.
Las inundaciones registradas en varias comisarías han evidenciado la falta de inversiones y el riesgo en el que trabajan a diario los policías.
Los daños se han producido en diferentes edificios, entre ellos la Jefatura Superior de Policía, las dependencias de la Frontera y la comisaría de San Juan de Dios.
Despachos, vestuarios y zonas de trabajo se han visto anegados por el agua, obligando a los agentes a desempeñar sus funciones en condiciones que califican de “inadmisibles”.
Las organizaciones sindicales aseguran que esta situación no es puntual, sino el resultado de años de falta de mantenimiento e inversión. Según denuncian, el temporal solo ha sido “la gota que colma el vaso” de una decadencia estructural conocida y reiteradamente advertida.
"La Policía de Ceuta, esquivando la gota"
Bajo este lema, las organizaciones representativas de la Policía Nacional en Ceuta (CEP, UFP, SUP, JUPOL y EYA) que aglutinan al 95 % de la afiliación en la ciudad autónoma, han anunciado que se sitúan “en pie de guerra” contra la Jefatura Superior de Policía y, por extensión, contra el Ministerio del Interior y el Gobierno.
Los sindicatos denuncian la ausencia de inversiones que garanticen el normal funcionamiento de los servicios policiales y consideran que permitir que los agentes trabajen en estas condiciones supone “una falta de responsabilidad absoluta”. Aseguran que, reunión tras reunión, solo han recibido disculpas y promesas incumplidas.
Durante años, afirman, se les ha hablado de la futura construcción de una nueva Jefatura Superior como solución definitiva. Sin embargo, ante la falta de avances reales, las organizaciones sindicales han dicho basta y reclaman medidas urgentes e inmediatas.
Oficinas inundadas y riesgo para la seguridad
La realidad diaria descrita por los agentes dista mucho de unas condiciones laborales mínimamente seguras. Teclados empapados, goteras constantes y enchufes expuestos al agua forman parte del escenario habitual en algunas oficinas, donde los policías se ven obligados a colocar cubos para recoger filtraciones y plásticos para proteger equipos informáticos.
El riesgo eléctrico es una de las principales preocupaciones, al igual que las caídas provocadas por suelos mojados que se convierten, según relatan, en auténticas “pistas de patinaje”. Todo ello mientras los agentes intentan continuar con su trabajo esquivando el agua que cae del techo de forma constante.

La situación se agrava en dependencias especialmente sensibles, como la Policía Científica, donde se manipulan pruebas fundamentales para investigaciones judiciales. La presencia de plásticos y humedad, advierten, incrementa el riesgo de contaminación de las evidencias.
Armamento, vehículos y falta de personal
Las denuncias sindicales también alcanzan a los furgones de armamento, en los que se ha detectado la entrada de agua, con el consiguiente riesgo de que las municiones resulten dañadas. Las organizaciones cuestionan incluso cómo algunos de estos vehículos han podido superar la ITV en su estado actual.
A ello se suma la falta de personal policial, que, según los sindicatos, pone en riesgo las intervenciones y obliga a destinar agentes a labores de seguridad, calabozos o custodias hospitalarias, dejando descubiertos otros servicios esenciales.
Este déficit de efectivos, unido al deterioro de las instalaciones, dibuja un escenario que califican de “abandono absoluto” por parte de los responsables políticos, una situación que consideran especialmente preocupante y a la que se niegan a acostumbrarse.
"Una situación injusta y peligrosa"
Las organizaciones sindicales subrayan que la seguridad ciudadana es fundamental, pero recuerdan que la seguridad de los propios policías también lo es. Por ello, consideran su deber dar la voz de alarma ante una situación que califican de injusta y peligrosa, y que aseguran no tiene precedentes en otras zonas de España.
Aseguran haber agotado todas las vías de diálogo, mostrando paciencia tanto con la Jefatura Superior como con el Ministerio del Interior, confiando en promesas de soluciones que nunca llegaron. En su opinión, las continuas dilaciones han conducido a un deterioro progresivo del servicio.
“Nos están convirtiendo poco a poco en la policía de un país tercermundista”, concluyen, al tiempo que exigen inversiones inmediatas y un compromiso real para poner fin a una situación que, advierten, afecta tanto a los agentes como a la seguridad de los ciudadanos de Ceuta.






Es una vergüenza que pasen las legislaturas cada 4 años y nadie soluciona el estado de una Jefatura Policía Nacional (antigua estación valencianas a marruecos.
Tienen una Seguridad Social con una extensa y nuevas dependencias donde sobran muchos espacios para la atención a los ciudadanos.
Y la Seguridad y tramitación de los documentos de los ciudadanos en Paseo Colón es más bien tercermundista.
En el puerto de Ceuta tienen unas dependencias que ya quisieran más de uno , realizadas por la
autoridad Portuaria, la que luego tiene a sus empleados en precario.
Seguro que en el ceti y la esperanza no hay goteras
No pasa nada, lo.importante es que no gobierne la extremaderecha