Tras amagar el jueves, el buque ruso se fue ayer. Siria, posible causa Salvando la distancia de lo que supone una y otra despedida, la de la Alemania Oriental tras las caída del Muro de Berlín y que de manera tan genial y original se narra en la película de Wolfgang Becker y la de ayer en el Puerto de Ceuta con la marcha precipitada de los trescientos militares rusos que a bordo del Azov habían atracado en la jornada anterior, todo adiós guarda no obstante una raíz común: algo, alguien ya no permanece en el mismo lugar.
Good bye, Putin!, se podría titular en este caso el filme porque precisamente órdenes dadas por el presidente de Rusia a través de su Ministerio de Defensa podría haber sido el detonante de que el buque militar modificara la agenda y se marchara del Muelle de España un día antes de lo previsto. ¿Y por qué regresar entonces con aires de urgencia tal y como se pudo observar al filo de las 13:00 horas cuando el buque salía a toda prisa del Puerto de Ceuta y devoraba el agua del Estrecho? Según ha podido conocer El Faro, fuentes oficiales portuarias estiman que la causa mayor ha podido ser la sangrienta guerra civil desatada en Siria y la activa participación que, en cadena, han ido haciendo pública distintos presidentes, situándose a la cabeza de todos Barack Obama.
¿Intervendrá Rusia, atacando o defendiendo al régimen sirio de Asad o preferirá situarse en una posición pasiva? En cualquier caso, siempre es mejor pensar, trazar una estrategia en un sentido u otro y obrar en consecuencia con todo el arsenal en casa.
Por último, y como asunto capital, es preciso señalar que las relaciones de la Armada rusa con la Autoridad Portuaria de Ceuta que preside José Torrado son excelentes y prueba de ello es que el capitán del Azov mostró absoluta gratitud al Puerto por los servicios prestados, por la comprensión y por la camaradería que siempre muestra con cualquier visita rusa, un buen entendimiento que se podrá comprobar en octubre, cuando vuelva un nuevo barco ruso.






