El delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, aludió ayer a quienes durante los últimos días han mencionado que “soy un chulo y que nada más que suelto balandronadas”.
El mensaje que envió a estas personas que las situó en asociaciones y partidos políticos en general, pero sin citar a nadie en concreto, fue de que “lo que no van a lograr nunca es hacerme callar. Entiendo que soy una persona humilde en mis planteamientos, pero vuelvo a repetir que, conmigo, van a tener que cambiar de táctica, porque no lograrán callarme al igual que hacen con otros colectivos. No voy a renunciar a ejercer de delegado del Gobierno y no me van a asustar”, sentenció.
Sí dijo el máximo responsable de la Administración General del Estado que todos esos grupos son los que precisamente “cuando se producen hechos luctuosos como la muerte del joven Munir o la muerte hace unos meses de ‘Tafa Sodia’, salen a criticar a los responsables políticos, pero cuando existen grandes operaciones policiales como la detención de los yihadistas no dicen nada. Si no quieren estar con el delegado del Gobierno que no estén, no les necesito, pero al menos que estén con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado”, concretó.
El delegado dice que su trayectoria democrática es muy clara
Hubo una referencia explícita a Caballas por parte del delegado del Gobierno, cuando le preguntaron qué opinaba sobre que estaba jaleando con sus declaraciones a la extrema derecha que existe dentro del Partido Popular.
Sus primeras palabras sobre este asuntos concretos fue de que “por educación prefiero callarme y no contestarles”. Sí aludió, no obstante, a que tiene muy claro que su trayectoria democrática estaba muy clara desde hace muchos años y lleva más de treinta militando en Alianza Popular que luego se convirtió en Partido Popular, “mientras que otros resulta que apoyan a regímenes dictatoriales y hablan de su pasado democrático”.
Por otro lado, también quiso señalar que nunca había insultado y que invitaba a que buscaran en cualquier medio de comunicación, desde que tomó posesión el dos de enero de 2012, si encontraban algo “y sí lo hacen, aunque solo sea una vez pediré perdón, pero sí es al revés, al menos confío en que me pidan perdón a mí. Sería lógico”, añadió.






