La Guardia Civil ha logrado desarticular en el Puerto de Alicante una red criminal dedicada a la exportación ilegal de vehículos robados en Marruecos con destino a Argelia.
La operación, iniciada el 19 de noviembre, se ha saldado con seis detenidos y la recuperación de siete coches que iban a embarcarse de forma fraudulenta en un ferry.
Una red que falsificaba documentación para dar apariencia legal
Según publica informacion.es, la investigación comenzó cuando los agentes de la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y de Fronteras (UDAIFF) detectaron un aumento inusual de vehículos con matrículas temporales durante los embarques hacia el norte de África.
Las primeras inspecciones despertaron sospechas al hallarse inconsistencias en los documentos de propiedad y matriculación.
Tras un examen minucioso, la Guardia Civil comprobó que los coches procedían de robos cometidos en Marruecos, y que una vez en suelo europeo, sus papeles eran alterados con facturas falsas y certificados manipulados. Este método les permitía aparentar una procedencia legal europea y así conseguir su exportación sin levantar sospechas.
El siguiente paso del entramado consistía en transportar los vehículos hasta Argelia, donde se vendían o se integraban en nuevos circuitos comerciales, borrando casi por completo su rastro original.
Siete coches recuperados antes del embarque
La intervención policial culminó con la incautación de siete vehículos de diferentes marcas y modelos, todos ellos localizados en el puerto alicantino listos para embarcar.
Los turismos fueron puestos a disposición judicial y, una vez completado el proceso de verificación, serán devueltos a sus legítimos propietarios.
Los seis detenidos, de entre 32 y 45 años, han sido acusados de falsedad documental y pertenencia a grupo criminal. Las diligencias continúan abiertas, y no se descarta que existan más implicados en otros puntos del litoral español o en el norte de África.
Refuerzo del control aduanero y cooperación internacional
La Guardia Civil ha destacado que este operativo pone de relieve la importancia del control documental y aduanero en los puertos españoles, especialmente aquellos con tráfico regular hacia países del norte de África.
Fuentes del cuerpo subrayan que la coordinación entre las autoridades marroquíes, españolas y argelinas es esencial para combatir el tráfico transfronterizo de vehículos robados, un fenómeno que genera importantes pérdidas económicas y afecta directamente a la seguridad jurídica del comercio exterior.
Además, la operación evidencia la sofisticación de las redes dedicadas al fraude automovilístico, que recurren a sistemas informáticos, sellos falsos y documentos de importación simulados para blanquear el origen de los coches.