A partir de la semana que viene comenzará la instalación de un nuevo TAC en el Hospital Universitario, gracias a la contribución económica de la Fundación Amancio Ortega que en los últimos años ha centrado su actividad en dotar de mejores medios a la sanidad pública española.
Es un importante gesto, ya que muchas veces estas figuras públicas sólo proyectan una imagen de riqueza y abundancia, pero en esta ocasión se vincula a la solidaridad para una misión tan importante como lo es la lucha contra el cáncer.
Es cierto que la sanidad española es puntera en la atención oncológica, más teniendo en cuenta que es pública, pero muchas veces los medios no son los más novedosos y no se enfocan todas las partidas presupuestarias necesarias que merece la sanidad pública, derivando que algunas personas, los que pueden, acudan a la sanidad privada para atenderse o recortar esperas.
Por ello es importante que la iniciativa privada entre en este tipo de necesidades, más si se tiene una de las fortunas más grandes del mundo.
Algunos pensarán que por algo lo habrá hecho y verá detrás de estas donaciones un doble fondo, pero lo que hay que tener realmente en cuenta es el beneficio que va a revertir en la sociedad ceutí, que contará con equipo novedoso gracias a una donación altruista.






