El Plan de Movilidad Urbana Sostenible de la Ciudad advierte que, “en general, todos los participantes” en el sonde de opinión que realizaron sus autores en Ceuta coincidieron en que la oferta de transporte público en autobuses que hasta ahora ha gestionado de forma externalizada la empresa Hadú-Almadraba es “reducida, tanto en horario como en recorrido, provocando así problemas de incomunicación”. Además, siempre han existido quejas por su falta de información y de actualización con los avances tecnológicos.
La gestión directa que la administración asumirá a final de año una vez cumplimente todos los pasos administrativos requeridos no debe ser solo la solución al problema puntual que se encontró el Gobierno de Vivas con la huelga convocada para la Feria 2022, sino una oportunidad para dotar a la ciudad del servicio que necesita y merece.
No solamente es necesario renovar la flota y pensar en vehículos que se adapten mejor a la morfología de toda la ciudad, no solo a sus vías más anchas, o apostar por autobuses limpios que se alimenten de electricidad o hidrógeno. También es necesario replantearse si las rutas actualmente en funcionamiento son suficientes, abordar la creación de una circular que resuelva parte de sus déficits de interconexión y estudiar cómo llegar hasta centros neurálgicos de movilidad exterior como el puerto o el helipuerto, ahora desasistidos.
La escasa ocupación actual de los vehículos tiene que intentar paliarse adoptando medidas para promover el uso del transporte público en lugar del coche privado, tanto coercitivas, donde sea imprescindible, como incentivadoras, ofertando un servicio puntual, amplio, barato y con los últimos avances tecnológicos, que permita al ceutí convencerse de que no es solo una opción residual sino la preferente para moverse en desplazamientos donde no precise inexcusablemente de su automóvil particular.






