En Ceuta, todo lo relacionado con el bienestar animal y el cumplimiento íntegro de lo que exige la Ley 7/2023 por parte de Sanidad Animal está muy lejos de cumplirse.
Sanidad Animal necesita, lo antes posible, una gerencia con su coordinador o coordinadora y todo el personal necesario para gestionar adecuadamente todo lo relacionado con el bienestar de los animales.
Hay muchos problemas que deben solucionarse con urgencia y que nunca se resolverán si Sanidad Animal continúa trabajando como hasta ahora.
Una gerencia específica para el bienestar animal, con un coordinador o coordinadora y el personal adecuado, sería la solución que Ceuta necesita en esta materia.
Antes de continuar, conviene señalar que dicha gerencia debería estar dirigida por una persona con la capacidad y los conocimientos necesarios para ejercer el cargo de forma eficaz.
Se necesita alguien con experiencia en el ámbito de las colonias felinas y que también sepa gestionar todo lo relacionado con los perros abandonados... No serviría de nada nombrar a alguien sin preparación o ajeno a esta realidad; es imprescindible conocer este ámbito desde dentro y contar con formación suficiente.
¿De qué se encargaría esta gerencia de bienestar animal?
En primer lugar, mantendría contacto directo con todas las asociaciones animalistas, coordinando su labor y proporcionándoles los recursos necesarios para que puedan funcionar correctamente. Actualmente, estas asociaciones necesitan más personal, mayor financiación e instalaciones adecuadas, así como que le paguen las subvenciones cuando corresponden, ya que ahora mismo están sin cobrar y no tienen ni para pagar a los empleados. Una autentica barbaridad.
También se encargaría de todo lo relacionado con el Zoosanitario, velando por su correcto funcionamiento, dotándolo del personal suficiente y garantizando instalaciones adecuadas. El personal que ahora mismo tiene el Zoosanitario es de lo mejor. Y la veterinaria encargada lo lleva muy bien. Lo que vendría estupendo es que los trabajadores tuviesen una estabilidad laborar, y no que tengan que estar firmando contratos cada dos por tres. El no tener una estabilidad laborar causa muy estrés...
Otro ámbito clave sería el de los gatos comunitarios y abandonados, donde es evidente que falta organización y gestión. Queda mucho por hacer.
Sería necesario contratar personal para alimentar y cuidar las colonias felinas, así como instalar refugios que protejan a los animales de las inclemencias del tiempo, etc.
Asimismo, habría que registrar todas las colonias felinas existentes en la ciudad, incluida la del Príncipe, donde los gatos sobreviven en condiciones muy precarias.
También es fundamental coordinar un programa CER (Captura, Esterilización y Retorno) que realmente contribuya a reducir la superpoblación felina. El sistema actual resulta claramente insuficiente y alcanza una eficacia limitada. Cabe señalar que esta situación no es responsabilidad de los trabajadores, que hacen todo lo posible con los escasos medios materiales y de personal disponibles.
No es normal ni justo que el programa CER cuente con tan poco personal que solo trabaje en horario de mañana. Este horario resulta poco eficaz, ya que la mayoría de los gatos no pueden capturarse en ese tramo, pues suelen acudir a comer en horarios de tarde-noche cuando le ponen de comer sus ciudadores.
En cuanto a la recogida de animales vivos enfermos o atropellados en la vía pública, el servicio funciona de forma aceptable durante el horario laboral de mañana, de lunes a viernes, cuando el Zoosanitario está operativo.
Fuera de ese horario, una empresa se encarga del traslado de animales enfermos o atropellados durante las tardes, noches y fines de semana. Sin embargo, los cuidadores de colonias felinas no están satisfechos con este servicio. El procedimiento —que comienza con una llamada al 112 y continúa con la derivación del aviso a la empresa— resulta lento y, en ocasiones, ineficaz. En definitiva, genera un amplio descontento.
Algo similar ocurre con el servicio de recogida de animales muertos, que en muchas ocasiones se retrasa más de lo deseable. No son pocos los casos en los que se requieren varias llamadas al 112 para que se proceda a la retirada de un animal fallecido en la vía pública.
Otra cosa muy importante es gestionar, cuanto antes mejor, que haya un refugio grande y en condiciones para animales donde se puedan llevar los gatos que abandonan en la calle, etc.
Sin olvidarnos del tan demandado Crematorio para todos los perros, gatos y otros animales de compañía. Por supuesto, que también tiene que ser para los gatos comunitarios y perros abandonados...
Como se ha señalado, una gerencia dependiente de Sanidad Animal podría coordinar todos estos aspectos. El coordinador o coordinadora sería la persona encargada de dar solución a problemas que, en la actualidad, impiden avanzar y mantienen a la ciudad estancada, e incluso en retroceso, pese a haber sido declarada en pleno del ayuntamiento como “ciudad amiga de los animales”. Estas no deberían ser palabras vacías, sino compromisos reales.
Si el Ayuntamiento continúa por este camino, corre el riesgo de enfrentarse a situaciones ya vividas por otros municipios en España, que han sido condenados judicialmente por un juez con sentencias firmes por incumplir la Ley 7/2023 de bienestar animal. Esto claro está que daría pie a ser noticia a nivel nacional, tal y como le ha pasado a otros ayuntamientos, solo hay que buscar en Google.






