Hay muchos nervios, demasiados. Es lógico. En la vuelta al cole se juega mucho y las familias nada saben de lo que va a pasar cuando faltan pocas semanas para que sus hijos regresen a las aulas. No se sabe si adquirir material escolar, si comprar un ordenador porque las clases serán online, de qué manera se va a hacer una conciliación si se mantienen los horarios presenciales anunciados... Las administraciones han preparado planes de empleo orientados precisamente a aportar recursos para prevenir la Covid-19 en el ámbito escolar, sobre todo con garantías sanitarias para que haya una atención debida en las aulas, punto muy importante para el bienestar y tranquilidad de las familias. En los próximos días se deben perfilar los esquemas de trabajo y, sobre todo, darles la opotuna publicidad porque hay muchísimas familias que no saben qué hacer, que desconocen la manera en la que van a poder hacer frente a un septiembre complicado en el que el colegio y el trabajo no van a poder formar parte de una balanza equilibrada. En esto deben pensar las administraciones, cosa que todavía no han hecho, para que las familias ganen en tranquilidad en torno a una asignatura pendiente que nunca había estado tan cogida entre alfileres como ahora.






