34 kilos de hachís. Eso es lo que llevaba escondido un francés en el coche modelo Volkswagen Passat que conducía cuando agentes marroquíes lo detuvieron en la frontera, justo cuando iba a cruzar a Ceuta.
Ha sido este mismo domingo, y a los agentes de Aduanas destinados en el paso de Bab Sebta (el lado fronterizo marroquí) les han apoyado integrantes de la unidad canina de la Dirección General de Seguridad Nacional.
La detención se produjo justo antes de cruzar hacia Ceuta, localizándose la droga escondida en un compartimento escondido debajo del asiento del coche, tal y como ha adelantado radiotetouan.ma.
El detenido fue puesto a disposición de la Fiscalía para esclarecer el asunto, ya que se intentará saber si contaba con otros cooperadores en la introducción de esta mercancía.
La marca de los bloques
Los bloques de hachís encontrados tienen marcas y dibujos similares a otros intervenidos en otras operaciones ejecutadas también en el paso fronterizo.
Es una manera de marcar los propietarios y destinatarios de esa sustancia estupefaciente cuyo tráfico ha sido abortado por esta intervención en el escenario del Tarajal, utilizado para el pase de drogas, pero también de personas.
En este caso venía el nombre de Gelato.
24 horas antes, detenido un ceutí
Su detención se produjo solo 24 horas antes de que se detuviera en el mismo lugar a un ceutí con 138 kilos de esta misma droga.
El conductor, un joven de 38 años y de Ceuta, fue detenido por tráfico de drogas. Ocupaba un coche modelo Audi en el que había más personas, acompañantes familiares.
Esta semana, también, un portugués
Esta misma semana, también los aduaneros marroquíes detenían a un joven portugués con 18 kilos de hachís ocultos en las ruedas del coche que conducía.
Tras levantar sospechas, procedieron al registro del vehículo, modelo Hyundai, verificando que, efectivamente, llevaba droga que, además, había sido repartida entre las cuatro ruedas del coche que terminó intervenido.
Tarajal, la puerta de la droga
El Tarajal se erige en puerta de entrada de la droga procedente de Marruecos, es el filtro que buscan sortear los eslabones de las redes de narcotraficantes.
Entra en Ceuta hachís y salen pastillas hacia Marruecos. Es una vía constante para la comisión de delitos en la que los controles de las fuerzas de seguridad se centran en mermar ese tráfico y golpear a las redes que mueven muchísimo dinero a costa de esta práctica delincuencial.
En los últimos meses no solo ha habido decomisos de hachís sino también de psicotrópicos además de cocaína.
Así hace solo unos días se detuvo en el lado fronterizo de Marruecos a una ceutí con unos 5 kilos de cocaína escondidos en el coche que conducía y con el que había pasado desde Ceuta hacia el vecino país.
Otro operativo antidroga en Marruecos
Por otro lado, efectivos de la Gendarmería Real en la provincia de Tetuán, durante una operación de seguridad en la localidad de Uad Lau, lograron incautar paquetes de cocaína y varias botellas de alcohol de contrabando que estaban preparadas para su distribución entre consumidores habituales.
Según fuentes locales, la operación permitió confiscar 40 gramos de cocaína y más de 300 botellas de alcohol, sin que se lograra detener al principal sospechoso de la posesión de estas sustancias prohibidas.
Las mismas fuentes añadieron que los agentes de la Gendarmería detuvieron al hermano del sospechoso, después de que intentara sobornarlos con 20.000 dirhams, quedando bajo custodia preventiva.
Cabe señalar que Uad Lau recibe durante el verano un gran número de veraneantes, lo que lleva a algunos distribuidores a aprovechar esta temporada para comercializar drogas y alcohol.







Querer es poder. La droga si, los menores no.
Que le vamos a hacer.