La fragata F-101 Álvaro de Bazán, perteneciente a la Armada Española, participó el pasado 17 de julio en un ejercicio de lanzamiento de misil Harpoon dentro de las maniobras internacionales RIMPAC 2026, consideradas las mayores del mundo en el ámbito naval. Una fragata que ha hecho escala en Ceuta.
El lanzamiento tuvo lugar durante un ejercicio de hundimiento controlado del ex-USS Peleliu, un antiguo buque de asalto anfibio de la Marina de Estados Unidos, retirado del servicio en marzo de 2015. La embarcación fue empleada como blanco para el adiestramiento de distintas unidades participantes en las maniobras.
Durante la jornada, varios buques de guerra efectuaron fuego real contra el objetivo en aguas del océano Pacífico. El desarrollo del ejercicio estuvo acompañado de estrictas medidas de seguridad para la navegación aérea y marítima, además de protocolos específicos de protección de la fauna marina y del entorno, en cumplimiento de la normativa medioambiental vigente.
Adiestramiento e interoperabilidad
El principal objetivo de este tipo de ejercicios es mejorar el adiestramiento de las unidades en el empleo de armamento real contra objetivos navales, validar tácticas y procedimientos de combate y reforzar la capacidad de actuación conjunta entre las marinas participantes.

En el caso de la Álvaro de Bazán, el ataque se llevó a cabo de forma coordinada con el destructor japonés JS KONGO (DDG-173), una actuación que permitió demostrar la interoperabilidad entre plataformas de diferentes países en un escenario de combate naval de alta intensidad.
Los ejercicios de hundimiento controlado de buques constituyen una de las actividades más exigentes dentro del entrenamiento naval internacional, ya que integran capacidades, sistemas de armas y procedimientos de múltiples países en un entorno que reproduce condiciones reales de combate.
El mayor ejercicio naval del mundo
La fragata española participa actualmente en RIMPAC 2026, el mayor ejercicio naval internacional, que se desarrolla en aguas del archipiélago de Hawái. En esta edición intervienen 31 naciones, alrededor de 40 buques de superficie y submarinos, unas 200 aeronaves y más de 30.000 militares.
Este despliegue coincide, además, con el V Centenario del nacimiento de Don Álvaro de Bazán y Guzmán, considerado uno de los marinos más destacados de la historia de España. La Armada destaca que la fragata mantiene vivo el legado del primer Marqués de Santa Cruz, quien pasó a la historia por no conocer la derrota en combate.

La F-101 Álvaro de Bazán, construida por Navantia en Ferrol, es la primera unidad de su clase y está integrada en la 31.ª Escuadrilla de Superficie, con base en el Arsenal Militar ferrolano.
Capacidades y despliegue
Las fragatas de la clase Álvaro de Bazán están equipadas con el sistema de combate AEGIS, uno de los más avanzados para la defensa antiaérea, lo que las sitúa entre los escoltas con mayores capacidades de Europa. La Armada prevé además una próxima Modernización de Media Vida, destinada a reforzar sus sistemas y adaptarlos a las amenazas actuales.
La F-101 cuenta con una dotación de 190 militares, que permanecerán desplegados durante más de cinco meses en el Pacífico participando en algunos de los ejercicios navales más relevantes del panorama internacional.






