Doncel señala que la “reestructuración” de la Consejería hace unos meses y la revisión de la normativa ayudarán a actuar contra las construcciones “incipientes”.
La Consejería de Fomento dio ayer un golpe de efecto contra las construcciones ilegales un día después de aprobar el decreto que agiliza las intervenciones contra este tipo de edificaciones dentro de los terrenos públicos.
Desde las 9.00 horas maquinaria de pesada de Parque Móvil se encontraba a la espera de la llegada de los técnicos municipales para echar abajo los vallados artesanales, construidos a base de chapa y palé, que han parcelado y surgido de la nada en los terrenos municipales frente al Colegio Público Reina Sofía, en la calle Rafael Orozco.
Sobre las 9.45 horas, y sólo ante la presencia de periodistas, dos policías locales y personal de la Consejería de Fomento; comenzó la intervención tras la llegada del arquitecto municipal, Javier Arnaiz. La maquinaria de Parque Móvil deshizo con facilidad el vallado levantado y fue acumulando el material de cinco demarcaciones que después trasladaría un camión perteneciente igualmente al área de Gobernación.
Dentro del perímetro, demarcado por mojones muy pesados de la Autoridad Portuaria trasladados hasta allí, ya existen tres viviendas que se han empezado a construir, una prácticamente a punto de finalizar. Esas edificaciones no fueron tocadas en la mañana de ayer y la Policía Local se encargó de levantar acta e identificar a los inquilinos.
El derribo tuvo que ser detenido porque en uno de los vallados se encontraban tres perros, de una raza calificada de peligrosa, y hubo de esperar a la llegada del servicio de Recogida de Animales para que trasladaran a los canes a la Perrera Municipal.
La Ciudad aún desconoce la autoría de la parcelación de los terrenos municipales y militares que se ha producido en Rafael Orozco: “No está identificado y es una labor que está desarrollando la Policía Local”, indicó el consejero de Fomento, Juan Manuel Doncel.
El político apareció por la zona en plena intervención y comentó los avances que se han llevado a cabo para luchar contra este tipo de construcciones. El nuevo empuje parte de “hace unos meses” cuando se reestructuró la Consejería de Fomento y se creó un área de Disciplina Urbanística. Al mismo tiempo se han fijado los procedimientos a seguir, un trabajo realizado por los servicios jurídicos, mediante la reforma de la Ordenanza Reguladora de Disciplina “donde vamos a empezar a poner en conocimiento de la Fiscalía todas aquellas obras sin licencia que se hagan en cualquier punto de la ciudad” y, mediante la propia resolución presentada por Doncel en el Consejo de Gobierno del martes que permite una recuperación más rápida del dominio público.
La demolición llevada a cabo ayer es “uno de estos casos”, apuntó el consejero de Fomento, del que la Ciudad tuvo conocimiento a través de la Policía Local: “Nos informaron de que se estaban construyendo vallados, que sirven para poner posteriormente construcciones ilegales”. Todo lo que ahora sea “incipiente” y los expedientes de disciplina abiertos en la Consejería que afecten a patrimonio municipal serán intervenidos para recuperar el dominio público “de forma inmediata”. Asimismo, el procedimiento que se establece para cuando las viviendas se encuentren ocupadas será ponerse inmediatamente en contacto con la Inspección de Trabajo a “efectos de las posibles incidencias con su permisos de residencia en caso de transfronterizos”. Asimismo la ocupación será puesta en conocimiento del Ministerio Fiscal y del Juzgado.
Prevención
La Consejería de Fomento cuenta ahora con una unidad específica de Disciplina Urbanística para combatir el surgimiento de las construcciones ilegales. Uno de los integrantes se está encargando de los problemas que puedan surgir específicamente en el príncipe y otros aparajadores municipales se están encargando del resto de la ciudad. También se cuenta ahora con un policía adscrito directamente a la Consejería y unos funcionarios “que van a estar buscando constantemente en la ciudad al objeto de detectar cualquier ilegalidad como parcelas delimitadas que sean indicativas de que después pueda producirse una construcción consolidada”.
Preguntado por la ausencia de problemas durante el desarrollo del derribo, el consejero se mostró contundente: “ No debe existir ningún incidente ni ninguna protesta porque la legalidad debe estar por encima siempre de lo que es ilegal”.






