Evitar que los fuegos artificiales que se disparan con motivo de la finalización de los Festejos Patronales sean todo un fiasco y “poco rentables” es lo que se ha propuesto el viceconsejero de Juventud, Deporte y Festejos, Manuel Coronado, que recuerda que en 2013, la espesa niebla que acompaña al levante hizo que el espectáculo pirotécnico de la medianoche del 5 de agosto no fuera contemplado “por nadie”.
“Eso no nos va a volver a pasar, porque hemos tomado la precaución de que si los fuegos artificiales, por cualquier causa sobrevenida, no se pudieran ver, pues mejor no lanzarlos y guardar los elementos pirotécnicos para mejor ocasión”, ha asegurado el viceconsejero a su paso por los micrófonos de COPE Ceuta. Así, no solo el levante puede jugar malas pasadas, “también el poniente si se nos presentan rachas muy fuertes, o si la lluvia hace acto de aparición o que falle el ordenador que coordina el proceso de lanzamiento”, explica Coronado.
Según figura en el pliego de condiciones, la duración de estos fuegos será de 15 minutos. La cantidad de explosivos netos será de 245 kilogramos y el peso bruto artificios , de 356 kg, aunque las carcasas no podrán superar el calibre de 125.
Si eso ocurriera, aunque todo parece indicar que no porque las previsiones meteorológicas son favorables para el día 5, “está todo previsto”. El material pirotécnico se retirará y se guardará en uno de los polvorines de la Comandancia General, a la que se ha solicitado su colaboración, en tanto que se vuelven a tramitar los permisos para devolver los cohetes a la empresa de Lucena (Córdoba) que ha resultado adjudicataria este año. Ese material debe volver hasta la fábrica embarcado en el buque que se utiliza para el transporte de mercancías peligrosas y luego ser cargado en un vehículo blindado. “Los fuegos están para verlos, para contemplarlos y no solo para que se escuchen como lamentablemente ocurrió el pasado año”, argumenta el viceconsejero, que subraya que este año se ha solicitado además el permiso correspondiente para desactivarlos, almacenarlos en Ceuta el tiempo que fuera necesario y autorizar su traslado con todas las garantías. “Así no se perdería el gasto con el que corre la Ciudad al adjudicarlos y no se tira el dinero”, que en este caso serían unos 15.000 euros.






