Agentes de la autoridad en la zona de Jznaya (Marruecos) descubrieron, en la tarde de este pasado martes 25 de febrero, una gran cantidad de fardos de hachís preparados para el tráfico.
Estaban escondidos cerca de una playa próxima a zonas residenciales de la ciudad nueva, en Tánger.
Tras conocer el hecho, efectivos de la Gendarmería Real de la unidad de Jznaya, en las afueras de Tánger, junto con las fuerzas auxiliares, se dirigieron al lugar e iniciaron una amplia investigación para esclarecer el hallazgo de esta gran cantidad de droga, que ascendía a unos 13 fardos, equivalentes a aproximadamente 350 kilogramos de hachís.
Investigación abierta
Fuentes citadas por el medio marroquí Le360, señalaron que han surgido dudas sobre cómo estos fardos llegaron a una zona habitada.
Se ha determinado que los traficantes y sus cómplices los dejaron cerca de la playa en la ciudad nueva, ocultos entre la vegetación, con la intención de trasladarlos en dirección a las costas españolas mediante embarcaciones.
Cabe destacar que esta no es la primera vez que se frustran intentos de tráfico de drogas en las costas cercanas al bosque de Mériakan y la ciudad nueva.
Corredor estratégico para el narco
Algunos traficantes han intentado convertir esta zona en un corredor estratégico para redes de narcotráfico.
En el pasado, se han encontrado fardos similares en diversas áreas cercanas al bosque diplomático de Tánger, el puente de Tahaddart y sus alrededores.
El origen
De momento no ha trascendido que haya detenidos sobre este caso, pero sí se está indagando sobre el origen y pertenencia de unos fardos preparados para ser introducidos en las costas españolas.
En esas se está, en conocer quien puede ser el dueño de esos fardos que estaban ya preparados para su carga en embarcación y posterior traslado.
Se ha conocido de la implicación de pateras de pesca en esos pases, pero también unidades a motor que sacan la narcótica sustancia en pases rápidos.






