La policía de Marruecos encontró este sábado a seis miembros de una misma familia, entre ellos un bebé y un niño, muertos y quemados dentro de su domicilio, que fue incendiado en Salé, ciudad cercana a Rabat.
Según un comunicado de la Dirección General de la Seguridad Nacional (DGSN), los efectivos de la policía se desplazaron al domicilio incendiado donde encontraron a cinco cadáveres con heridas de un objeto cortante y con quemaduras de tercer grado.
La sexta persona falleció por causa de asfixia después de haber sido evacuada al hospital, explicó la misma fuente, que añadió que el incendio pudo haber sido provocado por una sustancia inflamable.
La DGSN subrayó que la policía judicial, bajo supervisión de la Fiscalía, abrió una investigación y está realizando labores de peritaje para determinar las circunstancias y motivos del siniestro.
Según la nota, las primeras constataciones no muestran signos de allanamiento o forcejeo sobre las ventanas y las puertas del domicilio familiar compuesto de dos plantas, y que además estaba vigilado por dos perros en la azotea.
Además, fuentes policiales indicaron a EFE que los oficiales de la DGSN siguen analizando las muestras biológicas, las pruebas materiales y los testimonios necesarios para determinar las causas del suceso y el posible autor del crimen. Añadieron que la policía indaga también sobre la hipótesis de la implicación de uno de los miembros de la familia. Se están recogiendo todas las muestras biológicas posibles y pruebas materiales así como recabar los testimonios necesarios para determinar las circunstancias de estos actos criminales, añade la Agencia MAP.
La muerte de estas seis personas, con un bebé y otro niño entre ellos, ha sido una tragedia que ha conmocionado a todo Marruecos, asistiendo a un caso de mucho dolor por lo que supone, el fallecimiento de seis miembros de la misma familia en su propia casa.






