La Audiencia condenó ayer a dos años de prisión a un marroquí llamado K.A. por un delito contra la salud pública, después de ser interceptado en la calle Narváez Alonso vendiendo pequeñas cantidades de heroína y cocaína además de trankimazín. La pena, acordada ayer por conformidad, ha sido sustituida por la expulsión de territorio nacional durante cinco años.
Los hechos a los que hace referencia este caso se produjeron el pasado febrero, cuando la Policía Nacional, tras un servicio antidroga para erradicar la venta de narcóticos en pequeñas cantidades, detuvo a K.A., de 30 años, tras haber vendido pequeñas dosis a, al menos, tres personas. A cambio de una cantidad de dinero les hizo entrega de pequeñas cantidades de cocaína, heroína y una pastilla de trankimazín.
Tras acordar una conformidad entre Defensa, Fiscalía y el propio acusado, se alcanzó un acuerdo de dos años de cárcel y multa de 180 euros, que ha quedado sustituido por la expulsión a Marruecos y la prohibición de entrada en España durante cinco años.
Se ha entendido que los hechos relatados son constitutivos de un delito contra la salud pública en su modalidad de venta de sustancias que causan grave daño a la salud, en el caso de la heroína y la cocaína, que fue valorada en 33 y 140 euros respectivamente.





