La Ciudad está a la espera de la realización de la nueva encomienda de gestión a Tragsa para la habilitación de una explanada que sirva para mantener a los vehículos patera. En este trámite se está para que el futuro aparcamiento albergue el doble de coches previstos inicialmente.
El Gobierno no se atreve a dar plazos pero asegura que es una “prioridad” de los servicios técnicos y de la propia institución. Escarmentado por los anuncios de su apertura, calla y espera que, cuanto antes, pueda funcionar.
“Lo fácil hubiera sido elegir el primer proyecto, pero hemos elegido el camino difícil porque ha primado el beneficio final de esta actuación que el político”, ha explicado el portavoz Jacob Hachuel.
“Los plazos los carga el diablo, estará lo antes posible. Créanme que es una prioridad, están en ello continuamente”, ha añadido.
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