Desde diferentes ámbitos se viene defendiendo la importancia de las lenguas como medio de expresión de una cultura y se advierte sobre la necesidad de fomentarlas.
El 21 de febrero de cada año se conmemora el Día Internacional de la Lengua Materna, de acuerdo con una resolución de la Conferencia General de Unesco de 1999. La finalidad es la promoción del multilingüismo y la diversidad cultural. La fecha fue escogida para recordar unos hechos registrados en 1952, cuando estudiantes que se manifestaban por el reconocimiento de su lengua, Bangla, como uno de los dos idiomas nacionales de Pakistán fueron asesinados a tiros por la policía de Dhaka, la capital de lo que hoy es Bangladesh. Desde entonces y hasta hoy el espíritu de esos estudiantes sigue vivo.
En un lugar como Ceuta el debate sobre la lengua materna está tan vivo como los estaba en aquel día de 1952 en Pakistán y es por ello que diversos expertos en materia lingüística han realizado estos días diversas manifestaciones en defensa de la lengua materna. Entre ellos se encuentra Luz Martínez Ten, que ha explicado “las lenguas son los vectores de nuestras experiencias, nuestros contextos intelectuales y culturales, nuestros modos de relacionarnos con los grupos humanos, nuestros sistemas de valores, nuestros códigos sociales y nuestros sentimientos de pertenencia, tanto en el plano colectivo como en el individual (...) las lenguas no son solamente un medio de comunicación, sino que representan la estructura misma de las expresiones culturales y son portadoras de identidad, valores y concepciones del mundo”. En este mismo sentido, desde ‘Poblanerías’ aseguran que “a los idiomas se les relaciona de manera directa con la identidad, la comunicación, la integración social, la educación y el desarrollo, por lo que resultan un factor estratégico para las personas y el mundo”. Y sin embargo, “a causa de los procesos de mundialización, las lenguas se han visto amenazadas cada vez más, de hecho algunas están desapareciendo completamente”. Desde Ceuta hay también algunas voces de expertos que coinciden con esta línea de pensamiento. Así, se ha llegado a afirmar que “si no respetamos y potenciamos las lenguas maternas, éstas corren el peligro de que dejen de hablarse y que desaparezcan, lo que conllevaría un grave empobrecimiento cultural”. Las reflexiones sobre las lenguas maternas van más allá e incluso se habla de ‘lenguas de primera’ (inglés o francés) y ‘lenguas de segunda’. “Las lenguas de primera son sólo unas pocas y ocupan un lugar privilegiado no por méritos propios, sino debido a razones geográficas, sociales y políticas”. Concluyendo que, en realidad, todas las lenguas sirven para lo mismo: la comunicación.
A nivel Unesco este año la conmemoración se ha dedicado a las TIC. Por ello han afirmado que “las tecnologías de la información y la comunicación pueden ser particularmente útiles para la promoción de las lenguas maternas. Es necesario utilizar la fuerza de progreso para proteger las visiones del mundo en su diversidad y promover todas las fuentes de saber y de expresión.






