La actriz ceutí guió a los asistentes a una ruta gastronómica por los bares de antaño, explicó el origen de la tapa y mandó su apoyo a quienes lo pasan mal
La actriz ceutí Eva Isanta homenajeó ayer en su pregón a los “artistas de la tapa” que durante tantísimos años han mantenido viva en Ceuta esta costumbre, y también a quienes han cogido el testigo y han hecho posible que este año se realizara la primera edición de la Feria de Día Gastronómica.
La pregonera guió a los asistentes por una ruta gastronómica por la Ceuta de hace varias décadas, deteniéndose en establecimientos que fueron tan populares como la Bodega Fortes, donde acudían trabajadores del mar y la construcción; el Bar Joroba, con su tapa de morena en adobo; el Bar Los Pellejos con su tapa de callos con garbanzos; África Star; Paco El Bigotes en Maestranza, pionero en productos frescos a la plancha, un proceso que podían ver los clientes; Casa Ortega en la Plaza Vieja; Bar Astorga; Los Pulpos; o Casa Ros.
Isanta habló también del origen de la tapa, citando las diferentes versiones que existen. Así, explicó que una de ellas habla de que en el siglo XIII, durante el reinado de Alfonso X El Sabio, su médico, por una afección, le aconsejó la ingesta de pequeños sorbos de vino diarios y para que los efectos del alcohol fueran mitigados los acompañara de pequeñas cantidades de comida. Debido al buen resultado del tratamiento, dictaminó que en las tabernas se sirviera de forma gratuita una pequeña loncha de jamón, queso u otro alimento para acompañar al vino. También habló de la necesidad de los agricultores de tomar pequeñas cantidades de alimento para aguantar la larga jornada laboral y la anécdota del viaje de Alfonso XIII a Cádiz, donde en un mesón el camarero le colocó una loncha de jamón encima del vaso para evitar que entrara arena por una pequeña ventista. El monarca se comió el jamón y pidió otro vino también con su tapa.
La pregonera también tuvo palabras de agradecimientos para los ceutíes por darle la oportunidad de abrir este evento. A ellos les dijo que deberían ser los pregoneros y que son quienes hacen que Ceuta “sea guapa y sea lo que es”. Destacó el principal atractivo de Ceuta, su gente, y añadió que en la ciudad hay “80.000 obras de arte por las calles”.
Isanta también habló de sus recuerdos de la infancia en un patio de Ceuta y sus vacaciones de verano con sus abuelos. También mostró su apoyo a quienes lo pasan mal y a los desempleados, a quienes dedicó el pregón, como también a sus amigos, su “segunda familia”.
“¡Caballas, salid a la calle a demostrarle al mundo que Ceuta es la niña más bonita del mundo, que es la Perla del Mediterráneo!”, concluyó su pregón la actriz, que fue muy aplaudida por el público.






