Los coordinadores del programa sectorial Grundtvig en distintos puntos de Europa valoraron ayer la labor educativa que llevan a cabo en el Centro Penitenciario de Los Rosales los profesores del Centro de Educación de Adultos (CEA) Edrissis.
La responsable del programa en Portugal, Dolandina Neto; su homólogo en Bélgica, Jonathan Antonis; y en Italia, Sebastiano Rizza (éste último coordinador general de Grundtvig) visitaron ayer el establecimiento penitenciario para conocer de cerca la labor educativa que se lleva a cabo en éste. Asistieron también a la visita el coordinador del proyecto en Ceuta, Ignacio Sada, y el director del CEA Edrissis, Santiago Berral.
Tras la visita, Rizza atendió a ‘El Faro’ para hacer un balance de la visita. El representante italiano dijo que en la penitenciaría ceutí, debido a sus escasas dimensiones, la educación cobra una “dimensión más humana” y que los profesores pueden dedicarse de una manera más detenida a los alumnos. “En esta cárcel se puede hacer un buen trabajo por su dimensión. Es mejor que la enseñanza se haga con pequeños grupos”, manifestó.
Rizza dijo también que los internos de este establecimiento penitenciario están “bien ocupados” y destacó la iniciativa de montar un mercadillo para vender objetos fabricados por ellos para recaudar dinero para los damnificados por el terremoto en Haití. “Lo importante es que los internos hagan cosas, y se puede apreciar que en esta prisión están siempre haciendo actividades. Así el tiempo pasa más rápido y la gente no se desespera.
El representante Italiano y coordinador del programa sectorial Gundtvig mostró su interés por dar continuidad a este plan, que finalizará en julio de 2011. “La intención es que haya una educación permanente”, apostilló.
El director de la penitenciaría, Juan Hernández, trasmitió a los visitantes su interés por las actividades educativas, lo que hace que “la estancia del interno en prisión sea lo más digna posible”. De esta manera, recordó las actividades que se están llevando a cabo en las que los internos están adornando y ornamentando la prisión. “Los funcionarios creen que es el mejor modelo para la recuperación”, añadió. Hernández definió la cárcel ceutí como un centro “pequeño, humano y más cercano”.
Los representantes del programa europeo de educación visitaron el centro e incluso pudieron hablar con algunos de los internos que allí se encuentran cumpliendo sus condenas. Por ejemplo, dos internos portugueses y un belga pudieron mantener una conversación con sus compatriotas.
Uno de los lugares visitados por los representantes europeos fue la cocina de la penitenciaría, donde los internos se encontraban realizando sus labores diarias y preparando, además del menú diario, algunos canapés que más tarde se llevaron al stand instalado en el Paseo del Revellín para abrir al público el mercadillo por Haití.
El Programa Sectorial Grundtvig del Organismo Autónomo de Programas Educativos Europeos (OAPEE) tiene como meta mejorar la calidad y la dimensión europea de la educación de adultos en un sentido amplio, incluyendo la enseñanza formal, la no formal y la informal, incluido el autoaprendizaje.
Subvenciona diversas acciones descentralizadas gestionadas por la Agencia Nacional, entre ellas las asociaciones de aprendizaje, en torno a temas de interés mutuo para las organizaciones participantes de los países que la integran.
El programa desarrollado en Ceuta tiene como título ‘La memoria y el tiempo’. El objetivo de dicho proyecto es el de predisponer de una actividad autobiográfica dentro de la cárcel para favorecer la reflexión sobre el propio pasado y para reproyectar el futuro “más allá de los barrotes”, explicó Sada.
“Desde siempre, dentro de la cárcel se escribe: para comprenderse, para expresar esperanzas y deseos, para dar un sentido al tiempo que pasa, para reflexionar sobre el pasado e imaginar una existencia distinta. La escritura, en los lugares de reclusión, es una forma de creatividad que ayuda a sobrevivir y a buscar un espacio de libertad. Se convierte en un instrumento para el descubrimiento de nuevos mundos y nuevas formas de expresión del propio ser”, añadió.
Partiendo de esta premisa, este proyecto tiene intención de reunir las experiencias hasta ahora maduradas en prisión de quienes, a través de narraciones de sus vivencias, de sus experiencias de trabajo, de sufrimiento, de reclusión, intentan dar una expectativa a su mañana. “Se intentará reunir estos mundos, utilizando diversos instrumentos como el cuento, la carta, la poesía, la música, la fotografía y el video”, explicó. Al final de este laboratorio autográfico será preparada una síntesis del material reunido tanto en papel como en soporte multimedia, difundida en cada uno de los centros e incluida en una página web.
Las instituciones participantes son XIV Instituto Superiore ‘Principe di Napoli’ (Corso serale (Sicilia, Italia), Centro Penitenciario Los Rosales, CEA Edrissis, CVO Horito (Bélgica), y INUAF Instituto Superior Dom Afonso III (Algarve, Portugal).
Una agenda completa para los visitantes
Los representantes europeos han tenido una agenda muy completa en su visita a la ciudad autónoma para conocer la labor educativa llevada a cabo en la prisión ceutí.
A la visita a la penitenciaría hay que sumarle su presencia en el stand situado en el Paseo del Revellín para vender objetos fabricados por los propios internos en el centro penitenciario. Además, en la tarde de ayer partieron hacia el norte de Marruecos para conocer esta zona.





