–¿Cuál es el perfil de la gente que atienden?
–Un 61% son mujeres, mientras que un 39%, hombres. Lo que sucede es que a ellos les cuesta más dar el paso para pedir ayuda. El 63% son inmigrantes extracomunitarios, el 12% comunitarios, y el resto españoles. Tratamos de ayudar a quienes no reciben ningún otro tipo de ayuda, tanto en este programa como en otros
–¿Es más difícil conseguir trabajo para un inmigrante?
–Claro que sí, es necesario quitar muchos prejuicios. Lo que hacemos es hablar con alguien que tiene una empresa, y pedirle que nos dé una oportunidad. Y cuando por fin ve que trabajan bien, se convence. Por otra parte, tenemos el problema de las empleadas de hogar.
–¿Qué problema?
–Tenemos que hacer ver a sus empleadores, que son particulares, que tienen derechos, que deben pagarles un sueldo digno, y que tienen que hacerles un contrato. En ese aspecto, estamos ayudando mucho a los derechos de estas mujeres, que son inmigrantes la mayoría.
–¿Qué opina de los servicios públicos de empleo?
–Deberían cambiar algo para ayudar de verdad a encontrar trabajo a la gente de manera activa. Algún tipo de ajuste deberán realizar.
–¿Qué es lo más difícil a la hora de encontrar trabajo?
–Uno de los mayores problemas a los que nos enfrentamos es el de la formación de los trabajadores. Cuando vienen a nosotros, se les aplica un programa que tiene tres fases. En la primera se le acoge, se le entrevista, y se le hace un ‘diagnóstico’ con sus necesidades. En la segunda, la de formación, se le proporcionan herramientas. Bien sea a través de otras instituciones, o bien sea a través de Cáritas, tenemos unos cursos según sus necesidades. Unos están homologados, y otros no. Cuando són jóvenes, tratamos que vuelvan a retomar los estudios. Después, ya hay una última fase de búsqueda activa de empleo.
–¿Cuándo termina el programa para una persona?
–Una vez consigue un trabajo, le hacemos un seguimiento de entre tres meses y un año, dependiendo de la persona, para comprobar que ya está bien.
–¿Podría aplicarse este programa en Ceuta?
–En realidad ya se hace algo con algunos talleres, pero están con ganas de hacer algo más permanente.
Un encuentro para “juntarse una vez al año entre voluntarios”
“Uno de los principales objetivos de este encuentro es que nos juntemos una vez al año entre los voluntarios de Cáritas, ya que estamos en unas zonas muy próximas”, explicaba Javier González, secretario de Cáritas Diocesana de Ceuta, ayer al comienzo del X Encuentro Internacional de Voluntarios, en el que unas cien personas de las dos orillas del Estrecho de Gibraltar. “Se trata de que el encuentro sea práctico. Por eso, durante la mañana, organizamos una conferencia y después, por la tarde, hacemos talleres con los temas que se propongan, y así compartimos experiencias”, comentaba González. Este año el plato fuerte es el Programa de Empleo, que Cáritas Diocesana de Ceuta va a intentar implementar en la ciudad, dados los buenos resultados que ha dado. “El único problema es que necesitamos voluntarios para llevarlo a cabo”.






