{jaimage crop="TC" /}Los seis puntos del Ceuta muestran la lejanía de realismos entre el juego del equipo en este arranque de campeonato liguero y su situación en la tabla. El atrevimiento del equipo de Sergio Lobera no está recogiendo los méritos esperados, aunque tras siete jornadas disputadas los objetivos marcados al comienzo no pueden ser aún analizados de forma definitiva. La mirada al futuro es clara: si el juego mantiene su alto nivel de ritmo y el dominio sobre los rivales sigue reinando, sería extraño que el Ceuta no escalara posiciones de inmediato.
Pocos argumentos hay para encontrar explicaciones. El propio técnico, Sergio Lobera, no cree que la dinámica de resultados afecte demasiado al juego del equipo, que sigue sin encontrar la ansiada efectividad para cerrar los partidos: “Merecemos más de lo que nos llevamos, pero ya pasa de una forma prolongada y hay que ser autocríticos. No podemos acogernos a la suerte o al árbitro. Lo que es mejorable es el acierto a portería. Hubo acciones incluso más peligrosas que el penalti. Son acciones más factibles y no tenemos esa capacidad de definición. La portería se hace pequeña y pesa la dinámica de la que venimos. Pero nadie vendrá a sacarnos de ésta. Hay que trabajar los pequeños detalles”.
No hay lesiones, no hay sanciones relevantes, no hay indicios de que el grupo pierda ningún hilo de unidad. Pero caer supone ceder posiciones respecto a equipos que ya se han colocado en la pelea por la zona de play off al tiempo que el Ceuta encara cada duelo con una sensación cercana a la obligación de ganar, a la obligación de batir a su enemigo y a las circunstancias. Doble rival, doble dificultad. Demasiada presión para afrontar encuentros que suponen un paso adelante o uno hacia atrás de cara a acercarse a las pretensiones iniciales del equipo. Lo sabe Lobera: “Hay jugadores de calidad para solventar este tipo de situaciones. Generamos ocasiones, pero luego hay componentes que son difícilmente entrenables. El grado de responsabilidad del equipo es alto, hay margen de maniobra, pero es verdad que el aspecto psicológico influye y estamos ahora en una dinámica negativa”.
Tiempo para las valoraciones, aunque el paso de las jornadas sólo ha recorrido unos metros: “Las situaciones ya no son anecdóticas, pero queda mucho por decir, y cambiaremos la dinámica. Al final de temporada estaremos donde merecemos, y no es donde estamos ahora”.
El técnico del Ceuta ya mira al próximo fin de semana, en el que se medirá al Jaén, equipo que se encuentra en la zona alta: “Es un conjunto que genera un grado de dificultad elevado, pero si a mí me dicen que tengo que ganar un partido a vida a muerte, no cambiaría a mi equipo por ninguno”.






