Sin duda es eso lo que han montado los partidos estos días aprovechando la ‘revolución Pérez’. ¿Se hubiera montado lo que se ha montado si la noticia hubiera ‘saltado’ en otra época y no a pocos meses de los comicios? La respuesta la tienen ustedes. Aquí se ha aprovechado todo. La historia debería haber terminado en el mismo momento en que Pérez dimitió, remitiéndose un comunicado que, personalmente, me pareció sincero y, conociendo en algo a Carolina, bastante doloroso. Marcharse tras 20 años en la política activa de esta manera debe provocar este sentimiento, porque de la ya ex consejera se va a hablar por su intervención en el Senado y su metedura de pata, no por el trabajo que haya podido realizar en Asuntos Sociales, que ha sido bastante.
Con la dimisión de Pérez se termina la historia. Continuarla es caer en un espectáculo que es al que estamos asistiendo ya con comparecencias que rozan lo esperpéntico. Desviar el asunto a otros terrenos ni tiene sentido ni es de recibo porque se puede caer en las mismas generalizaciones en que cayó la ex consejera. Y miren lo que ha ocurrido.
La política se hace o se debería hacer a otro nivel, no estirando asuntos cuando están más que finiquitados ni creando pequeños grupos de aprendices de plumillas que se dedican a criticarse dando lugar a unas guerras que sólo interesan en las sedes y en las que participan quienes buscan obtener un puesto en las próximas. Aquí todo se mueve por un interés y hasta en eso hay luces y miserias. Las últimas las estamos viendo ya y nos sirve para que tengamos una aproximación de cómo se las gastan en política y de cuánto cuesta disponer de un asiento caliente para los próximos cuatro años.
¿Todavía nadie se ha enterado que en este pueblo no se necesitan políticos que se autoproclamen el Robin Hood de los moros ni partidos que se dediquen a encargar informes que reflejan una valoración tan sectaria? Porque en esta historia se ha preferido atacar a la política, porque era más rentable, mientras que se ha optado por dejar fuera del debate la existencia de un informe que alguien ha redactado de esta forma.





