Volvió a Ceuta el baloncesto internacional 27 años después. La última vez, en 1999, la Selección Española sub-20 masculina se enfrentó a Estados Unidos. Pau Gasol fue uno de los que estuvo presente en aquel partido en la ciudad autónoma. El resto ya es historia, como también lo será, algún día, para las futuras promesas del baloncesto que, en esta ocasión, saltaron a la pista del Guillermo Molina.
Las selecciones femeninas sub-17 de España y Costa de Marfil se vieron las caras en un nuevo partido internacional. Un encuentro de preparación para el próximo Campeonato Mundial de baloncesto sub-17. Una cita que España, de momento, prepara con sensaciones más que positivas. Sobre todo, después de su contundente victoria en Ceuta sobre las africanas por 100-28.
Una victoria contundente
Le costó, aun así, entonarse al principio en un inicio de partido marcado por los fallos bajo la canasta y la falta de fluidez sobre la pista. Tan sólo fue cuestión de tiempo que entrara en calor el ritmo anotador. Las españolas, con el paso de los minutos, empezaron a encontrarse con su mejor versión, y pronto salieron a relucir las diferencias entre ambos equipos sobre la pista.
Varios triples acertados abrieron la grieta algo más a favor de España. Las marfileñas, por su parte, no conectaron ninguno. Al menos, durante los tres primeros cuartos, aunque una eficacia fabulosa desde el punto de tiro libre les permitió impulsarse un poco en el marcador de un primer cuarto que acabó con 26-8.
Una distancia importante, aunque no insalvable. Hasta que se le hizo demasiado cuesta arriba el partido a las marfileñas. Incapaces de penetrar entre la sólida defensa rival y demasiado permisivas frente a los continuos ataques de España, cada vez más cómoda en el partido. Con un 57-12 al descanso, el partido parecía estar dictado para sentencia por una diferencia realmente abismal.
Homenaje a las pioneras del baloncesto caballa
Tiempo para los homenajes al descanso, al primer equipo femenino que participó en la Segunda División Nacional con jugadoras de Ceuta. Fue en la temporada 1983-84. Orgullosas pioneras del baloncesto de Ceuta. Una ciudad que ha hecho de este deporte una apuesta firme, y que vibró con cada minuto de este partido internacional. El público, numeroso, lo siguió con entusiasmo desde la grada.
El baloncesto se reivindica en Ceuta como un deporte de referencia
La indicación del árbitro dio paso al inicio del tercer cuarto. Un tiempo en el que las españolas pasaron a disfrutar plácidamente con una ventaja gigantesca en el marcador. Poco pareció importarle al equipo de Costa de Marfil, que demostró espíritu de lucha y celebró cada punto conseguido. Alguno logró encestar. 80-17 para finalizar el tercer cuarto antes de encarar el cuarto y final.
Sin presión alguna y con la única intención de disfrutar de la experiencia, Costa de Marfil logró sumar algo más, pero cada golpe dado por el equipo vestido de naranja, recibía siempre la respuesta inmediata de España. Un par de triples, al menos, le permitieron rebasar la barrera de los 20 puntos. Las anfitrionas, en su caso, alcanzaron el centenar.
100-28 terminó el partido al final. Una victoria aplastante pero, sobre todo, una oportunidad ideal para continuar moldeando el equipo de cara a ese Mundial. Y para Ceuta, un paso importante hacia adelante en la consolidación del baloncesto como un deporte de referencia en la ciudad.





