Hoy es vuestro día, como podría ser también el mío si en vez de nacer a este lado lo hubiera hecho al otro. Entonces me hubiera visto forzada a saltar una valla, a portar a mi hijo en brazos, a escapar de múltiples violaciones, a vivir en un CETI en donde dicen que no falta de nada y que se vive de puta madre, así que no podría quejarme aunque permaneciera junto a mi hijo dos años bloqueada en esta especie de limbo creado por las administraciones. Hoy es vuestro día, como podría ser también el mío si hubiera nacido al otro lado, sin papeles, sin derechos, tildada de ‘abusona’, protagonista de canciones en las que se me acusa de robar el pan a los demás o de traer a Europa todas las enfermedades habidas y por haber. ¿Cómo me hubieran llamado? Hostil, ASALTADORA de vallas, violenta... hasta hubieran utilizado mi foto y la de mis compatriotas para hacer burdos montajes con nuestras desgracias, para ser compartidos e incluso aplaudidos por ciudadanos que luego se llaman solidarios y dicen que no tienen odio pero claro, es que venimos a robarles SU pan, a invadir SU ciudad, a llevarnos lo SUYO utilizando “armas sofisticadas”, ideando nuevas técnicas desestabilizadoras y no sé cuántos inventos más.
18 de diciembre. Día Internacional del Migrante. Día presto a reflexiones entre quienes sabemos que en este mundo no hay ELLOS y NOSOTROS, porque afortunadamente somos muchos los que pensamos de otra manera, los que pensamos y sentimos diferente, aunque nuestra lucha quede deborada por una masa que ni entiende ni quiere entender más allá de su interés y su odio visceral.
No son buenos tiempos para quienes huyen de sus países, no son buenos tiempos para generaciones enteras que son criminalizadas por una sociedad, por una clase política, por unos medios de comunicación, por unos grandes poderes que convierten en amenaza lo que no lo es. Hoy es vuestro día pero podría haber sido el mío, también el vuestro, el de todos. Pero corren malos tiempos, la división amenaza con romper este mundo. Y lo hará. Ya lo estamos viendo.





