Pinoxxio’ ha conquistado a todo el país, representada en toda la geografía española goza de un alto reconocimiento de aquellos que han podido ver esta versión de la obra original. Sensación que no llegó como debiera a la ciudad, al ‘toparse’ con un auditorio semidesnudo. Pero eso sí, entregado desde el primer momento en el que los bailarines impresionaron con fantásticas, delicadas y cuidadas coreografías de arte contemporáneo, dotando al clásico de Collodí del aire correspondiente a la época que representa con sus actuales preocupaciones y problemas sociales.
La compañía Ananda Dansa, pionera en la creación de espectáculos de gran formato, no defraudó y volvió a conquistar al público en su empeño de comunicar a través de la danza con esta obra ganadora de siete premios MAX. Una obra con la que consiguieron que el espectador no se quedase sólo con la estética, yendo del corazón a la razón y de la razón al corazón, alcanzando así una simbiosis entre teatro y danza. Las características del mismo permiten las asombrosas puestas en escena propias de la compañía, las cuales requieren un espacio determinado y la magia estelar que permite que cosas aparezcan y desaparezcan según la necesidades que presente el espectáculo.
En esta ocasión los valencianos decidieron prescindir de las narices e ir directamente a lo sustancial, la relación entre el padre y el hijo, tema universal y contemporáneo. Es la historia de un enfrentamiento que sólo se puede resolver negociando. Intentaron que su versión fuera estéticamente útil y no se limitara a mostrar sino que subrayara los aspectos de la historia más cercanos al espectador actual. Que divierta, sí, pero que también hiciera buscar la semilla de la reflexión que se mantiene oculta en el corazón de las mejores historias.
La compañía contó con su equipo habitual. Pep Llopis creó la música, Emilio Lavarías el frente de luces, Pascual Peris el vestuario, Jordi Pla con la fotografía y Toni Aparisi de la coreografía. Sobre el escenario una brutal actuación de mano de Paloma Calderón, Esther Garijo, Miguel Machado, Cristina Maestre y Sara Canet, todo ello bajo la dirección de los hermanos Valls, Rosángeles y Edison.






