Málaga, Ceuta y la Línea de la Concepción se han fusionado a golpe de sevillanas. Mujeres de todas las edades se han reunido a las puertas de la iglesia de Santa María de África.
La academia Lesmes ha cerrado un capítulo con esta pintoresca estampa ante el templo. A imagen y semejanza de las danzas flamencas típicas de las cruces de mayo onubenses, anfitrionas y huéspedes se han despedido de las jornadas con una ofrenda a la patrona.
Antes de hacer las coreografías, se han adentrado en el lugar sacro donde se han subido hasta el altar de la virgen para rodearla de varios cestos de flores. Han pedido por otro año más de reuniones y convivencia.

Promesa
“Nos hacemos una promesa. Le pedimos que bendiga el regreso a la tierra de cada una de las participantes y que podamos seguir capitaneando este barco”, ha expresado María José Lesmes, directora del centro.
“Los colores elegidos representan las banderas de cada sitio. Intentamos cuidar cada detalle al máximo y que se lleven buena impresión de nosotros, que vean que somos diferentes”, ha manifestado.
“Lo vivimos con mucha ilusión, como siempre. También con mucho amor y cariño. Ha habido una gran disposición para venir. Los comentarios son positivos. Dicen que, aunque no les toque en abrazo ni en relevo, quieren estar aquí”, ha mencionado.

Enamorar
Más allá de convivir, conocerse y disfrutar de los bailes, la academia tiene otro objetivo con esta propuesta. “Nuestra misión es que se enamoren de nuestra tierra. Creo que es lo estamos consiguiendo. Pretendemos cada año abrazar a una ciudad diferente. A todas nos une el flamenco y la pasión”, ha mencionado.
“Sobre todo, lo que quiero es dar visibilidad al género en nuestra tierra y a nuestro acento, que tiene esa mezcla y ese crisol que no me gustaría perder. Es nuestra identidad. Hay que luchar por lo que somos”, ha señalado. Lesmes ha asegurado que, cada vez que la academia viaja a otro punto de España, se hace notable para el resto el toque personal de las alumnas.
Los tres días de espectáculos han sido completos. “Se han compartido muchas experiencias, no solo en el escenario. Es emocionante poner este punto y final tan bonito con la patrona, para que nos bendiga y nos dé fuerza e ilusión, pero, sobre todo, amor. Es para mí el más importante. Si se le pone a todo, se pueden superar muchos retos.
Jóvenes
Este año se han dejado ver entre bailes caras jóvenes. “Hay muchas, pero también están las que no han podido participar. Todavía se pone un límite de edad, pero, lo cierto es que han disfrutado mucho. Me siento satisfecha y con motivación para seguir todo lo que pueda”, ha detallado.
Antes de llegar al acto final, a la ofrenda de flores y a las coreografías en público las han antecedido otras actividades. El Revellín se ha convertido en un centro en homenaje al flamenco.

‘Abrazo flamenco’, ‘Fusión oriental’, ‘Flamenco emociones’ y ‘Madre Mar’ han compuesto el programa de actos. A estos se han sumado las clases magistrales de Eva Sánchez, procedente de la Línea de la Concepción. Todos ellos se han presentado como una cita indispensable para los amantes de este arte con arraigo entre los ceutíes.
El género de nuevo se ha hecho notar y sonar en la ciudad. Las danzas y cestas llenas de colores para la patrona han simbolizado un año más de éxito de la iniciativa. El encuentro termina con el compromiso de continuar con nuevas ediciones en el futuro, reuniones que abren la puerta a traer visitantes totalmente nuevos hasta este rincón del norte de África.





