El comandante del Mando de Operaciones del EMAD, López Calderón, analizó el trabajo que se hace en casa con vistas a una misión foránea Bajo el título 'Organización desde España. El Estado Mayor de la Defensa y el Mando de Operaciones', el almirante y comandante del Mando de Operaciones del EMAD, Teodoro Esteban López Calderón, intervino ayer en las jornadas de la UNED pero antes tuvo la deferencia de atender a 'El Faro'.
–¿Qué importancia tiene el trabajo de casa en una misión en el exterior?
–Una misión bien planeada tiene muchas más posibilidades de éxito que si está mal estudiada. El planeamiento previo al lanzamiento de la misión y la ejecución de la misma, aunque sea mandada por un organismo internacional, llámese la Alianza Atlántica, la Unión Europea o Naciones Unidas, consta de un componente nacional que hay que dirigir y coordinar desde territorio propio. Esa labor de conducción es básica para el éxito de la misión y para que los soldados marineros que estén desplegados puedan cumplimentarla debidamente.
–¿Qué estructura ha de seguirse?
–Hay dos áreas distintas, si la conducción de la operación corresponde a España o si simplemente a nuestro país le corresponde el seguimiento y la conducción de la parte nacional. Lo que siempre es nacional es todo el apoyo logístico, es decir, que por mucho que los soldados que están desplegados en Afganistán se encuentren bajo la autoridad y el mando de la Alianza Atlántica, todo el sostenimiento de esas fuerzas corresponde a la parte nacional así como también otras cuestiones, como pueden ser las administrativas, burocráticas o las concernientes al personal.
–¿Hay alguna responsabilidad directa de nuestro Ejército?
–Sí, existe una serie de aspectos que tenemos que controlar de alguna manera por parte de la rama nacional que es el empleo que hace la Alianza Atlántica de nuestras fuerzas, es decir, se les dan a ellos unas fuerzas con unas condiciones y unos límites de adaptación y una de las medidas que se llevan a cabo en el Mando de Operaciones es controlar que el empleo que se hacen de esas fuerzas sea el adecuado con lo que el Gobierno ha establecido para transferir esas fuerzas a la Alianza Atlántica.
–¿Se previenen los inconvenientes que puedan ir surgiendo?
–Esa es nuestra obligación. Planear o lanzar una operación no es una cuestión que se pueda improvisar porque de hecho en Defensa nada se puede improvisar. Si creemos que puede haber un riesgo, aunque sea remoto, nosotros haremos un plan para intentar resolver ese riesgo si llega a materializarse.






