El coronel jefe del Regimiento de Ingenieros nº7, Juan Pedro Rodríguez Manjón–Cabeza, se despide del cargo después de 21 meses al mando. Mientras espera destino, hace un detallado balance para ‘El Faro’
Aunque aún no se ha marchado y pese a la valía del sucesor en el cargo –Manuel Díez Gonzalo–, el Regimiento del Ingenieros nº 7 ya añora al coronel jefe Juan Pedro Rodríguez Manjon–Cabeza, que encara una nueva etapa fuera de Ceuta.
–En primavera, cuando el RING 7 celebraba ya su tercer centenario, ¿usted, que ya sabría su inminente marcha, qué sensaciones experimentaba?
–En primavera era muy pronto, pero hace poco más de un mes que no me hallo. Han sido 21meses de mucha intensidad, horas de instrucción y porque no de plena satisfacción por haber mandado el regimiento más antiguo del arma de Ingenieros del Ejército Español. Aunque deben ser otros quien deban evaluar el trabajo llevado a cabo, internamente me siento plenamente satisfecho.
–¿A dónde le gustaría marchar? ¿A su tierra, Sevilla, tal vez?
–En verdad no tengo nada cierto para el próximo destino, ya se verá. Así que voy a contestar con la romántica tradicional, allí donde la patria demande. Tengo la gran suerte y ventaja que sé que iré acompañado de mi mujer Elena, y que nos visitaran nuestros hijos que andan emancipados.
–¿Qué supone Ceuta para usted?
–Mi vida militar ha estado muy ligada a Ceuta. Ha sido aquí donde he obtenido mis mejores éxitos y progresos, donde he estado destinado en tres ocasiones, de Capitán en la ULOG, de Teniente Coronel en el CG de la Comandancia y al mando del Batallón de Zapadores y ahora de Coronel. No exagero cuando digo que me siento caballa y pro-ceutí, aquí a los militares se nos arropa y quiere; y militarmente hablando es una magnífica guarnición donde los oficiales y suboficiales pueden encontrar su madurez al frente de unos extraordinarios soldados.
–300 años: ¿Cómo era la ingeniería entonces?
–Al inicio del XVIII, los Ingenieros jugamos un importante papel puesto que las ciudades se preparaban y construían según los diseños de los ingenieros militares para su más correcta defensa. Situadas en encrucijadas y lugares estratégicos, la traza italiana o abaluartada predominaba en la fortificación de la época. Nuestra ciudad tiene uno de los más emblemáticos monumentos de España precisamente de fortificación abaluartada “las murallas reales”. Desde entonces todo a evolucionado pero nunca se volverá unir el arte y la eficacia de aquella época ilustrada.
–Ahora que la evolución es constante en la tecnología, ¿considera que el Ejército Español está a la vanguardia en Europa?
–El Ejército español está muy bien considerado en Europa, participamos en los principales programas de la Agencia Europea de Defensa y en ese sentido naturalmente que estamos a la vanguardia. Ahora bien hay que ser realistas, y no podemos pensar en estos momentos, que el estado pueda emplear el deseado nivel medio del PIB que otras naciones como Alemania, Francia o Inglaterra emplean, pero repito conocimientos tecnológicos no nos faltan y personalmente opino que estamos presentes allí donde debemos.
–Volvamos a Ceuta, Coronel Jefe, ¿se han cumplido los objetivos marcados al inicio de su mandato al frente del Regimiento?
–Cuando llegue a la Unidad, lo único que me fijé como objetivo fue mandar bien y no defraudar al Mando que me había designado, ni a mis subordinados. Al cabo de estos casi dos años creo que se han conseguido otros, que en nuestro Ejército y ámbito de las FAS se halla oído hablar de la historia del RING 7 y la participación en la BRILIB XVI cuya UING es generada en un 80% por nuestro regimiento.
–Haciendo un balance de su gestión, encuentro un hecho muy significativo, me refiero al reciente 'Viernes Regular', donde el RING 7 fue nombrado Regular de Honor. ¿Usted es un unionista?
–Afirmo, soy unionista, y más si se trata de hermanarse con las gloriosas unidades que se encuadran en la Comandancia General de Ceuta. Quien diga que no desee ser designado Legionario o Regular de honor, como la jota que popularizó el tenor Fleta yo canto, “si es hombre no es español y si es español no es hombre”; y añado, de lo que se trata es de cultivar el espíritu de compañerismo que debe reinar entre nuestros soldados.
–¿Con qué personal se va a encontrar su sucesor?
–Con un personal muy preparado, que se está actualizando para participar en una misión en el Líbano, y que conforman un equipo cohesionado de unos magníficos zapadores, tanto los cuadros de mando como la tropa.
–En el horizonte se avista la futura nueva Base Única, ¿va a ser una obra de ingeniería?
–Naturalmente que es una obra de Ingeniería, pero de Ingeniería civil y arquitectura urbanística, nada que ver con las Murallas reales o las Líneas de los Fuertes fronterizos, la romántica y estética de épocas anteriores lamentablemente se ha pedido. Por el contrario, se van a reordenar y racionalizar los espacios y si Dios quiere dotar de unas modernas instalaciones a las Unidades de la COMGE.
–¿No cree que aunar muchos regimientos en un solo lugar supone una pérdida de peso militar en la ciudad?
–Como digo la Base en Ceuta en sí implica dos aspectos fundamentales, reordenación del terreno disponible y modernización de la infraestructura existente, a su vez para la ciudad supone la liberación de espacios para planes de reforma interior, osea nuevas inversiones y activación de la economía local. Desde mi modesto punto de vista, no tiene nada que ver con la pérdida de peso específico que el ente militar mantiene en la ciudad y creo que el ciudadano medio así lo entenderá.
–Ante la situación de crisis que vivimos, ¿es viable fomentar el concepto de un ejército altamente tecnológico?
–El sector militar cada vez más se alimenta de tecnologías duales, es decir tecnologías con aplicación en el campo civil y militar. En Ingenieros es una constante. Lo que hace falta es que la Industria española y las empresas continúen con sectores específicos de Defensa y no pierdan ese impulso. A partir de ahí es un puro compromiso entre los Costes y los Presupuestos del Estado.
–¿Cuáles son lo retos que un Regimiento de Ingenieros se debe marcar en el futuro? ¿Menos personal y más infraestructura tecnológica?
–Se debe aclarar que una unidad militar no es una fábrica de las que la teoría económica nos enseña, y no es menos cierto que la tecnología es un componente que puede hacer mejorar la producción definidos unos determinados factores de producción. Pero cuando una unidad se transforma tecnológicamente, significa que hay sustitución de equipos principales, sistemas de armas, nuevos materiales, etc, y entonces se acompaña con ajustes de plantilla, nuevos ciclos de instrucción y adiestramiento, mantenimiento, etc; pero todo ello compaginado con la propia vida y funcionamiento de la unidad y con la armonización de la vida familiar de sus componentes.






