Los gritos de Alí se han escuchado esta tarde en el pabellón de La Libertad, en el merecido homenaje que se ha rendido a quien fue una figura clave para el balonmano de Ceuta. Los participantes en el memorial que lleva su nombre, lo han coreado mientras se le hacía entrega de una placa de recuerdo y un ramo de flores a su familia, presentes en este evento.
Mohahmed Mohamed Alí fallecía en agosto del año pasado víctima del coronavirus en la UCI del hospital de Loma Colmenar. Su muerte fue un mazazo para todos los que le conocían. Hoy ha habido un recuerdo emotivo a quien marcó historia en el balonmano en el que es el primer memorial que se celebra en la ciudad y que continuará en próximas anualidades.
A Alí se lo llevó el virus, pero su recuerdo permanece presente entre los que le conocían y entre la gran familia que compone el balonmano. Este ceutí era auxiliar de Policía Local, pero se encontraba de excedencia. Vivía en Barcelona en donde hizo su vida y en donde nacieron sus dos hijos. Siempre tenía a Ceuta como referencia y se desplazaba a la ciudad que le vio nacer cuando podía. Alí, como todos le conocían, había sido monitor en la escuela del ICD y después pasó a la Federación ceutí de Balonmano, siendo entrenador del ‘Ramón y Cajal’ y jugando en el ‘Balonmano Estudiantes’. En Barcelona entrenaba al equipo La Roca.
Fue un gran hombre, un destacado deportista y sobre todo una persona admirada y querida al que se le recuerda por la huella que dejó en este deporte que hoy lo ha tenido presente. Los aplausos y el recuerdo han sido los protagonistas de esta jornada emotiva en la que Alí ha sido, sin duda, el gran protagonista.