Como es tradicional todos los años, son numerosos los socios del Club Natación Caballa que despiden el treinta y uno de diciembre con un baño en la Playa de la Ribera.
En las instantáneas de Jorge Arbona podemos observar como una tradición que comenzaron los que se puede denominar como los históricos del Club Natación Caballa ha ido pasando de generación en generación, al igual que muchos de los veteranos siguen atraviéndose a meterse en las frías aguas el último día del año.
Sin embargo, en esta ocasión, dada la hora en que se produjo el remojón, el sol lucía a pesar del frío, lo cual no fue óbice para que aprovecharan la oportunidad y todos decidieran darse el chapuzón.
Incluso, algunos pequeños también se sumaron, de manera de ir apuntándoles ya a esta tradición que desde luego es ya tan sustancial como el mismo Club Natación Caballa.







