Hablar de cuantas irregularidades se daban la mano en un taller de desguace ubicado en el Príncipe resulta complicado. Y es que la Guardia Civil se topó con un sin fin de golpes contra las leyes en el operativo que desplegó ayer en dicha barriada y que se enmarca en el grueso de actuaciones que el Instituto Armado, como otras fuerzas de seguridad, llevan a cabo para controlar los talleres y desguaces de automóviles.
Así que ayer, agentes de la Compañía de Seguridad del Cuerpo, tras varias investigaciones que les hacían sospechar sobre las prácticas que se estilaban en este taller ubicado en la calle Fuerte, irrumpieron en el local para destaparlas. Poco después la Benemérita informaba en una nota de prensa de la imposición de más de medio centenar de sanciones contra el dueño de dicho taller, entre denuncias medio ambientales y de tráfico. Y es que el lugar era el reino de la ilegalidad. Además levantaron hasta 17 actas de Inspección de Trabajo por presencia de otros tantos trabajadores ilegales. Se han decomisado unas cuatro toneladas de distintos lácteos no destinados para el consumo en Ceuta, y se ha aprehendido material numismático de finales del siglo XIX.
Los agentes de la Guardia Civil, que encontraron cierta resistencia por parte del que se presentó como propietario de la instalación, entraron en ella al encontrarse abierta al público y al aire libre, comprobando el atentado que se estaba llevando a cabo contra la normativa que todo ciudadano debe cumplir. Los agentes hallaron medio centenar de vehículos con matrículas nacionales, del resto de la UE y de Estados Unidos. El propietario guardaba las llaves, pero no así la documentación, ni ningún otro requisito legal para acreditar la procedencia de los automóviles.
El taller no disponía, tampoco, de licencia de apertura, ni estaba dado de alta en actividades económicas. Entre la lista de denuncias incoadas están las 17 cursadas por la presencia de ese número de trabajadores ilegales sin contrato, otras 50 relacionadas con el Tráfico y Seguridad Vial por falta de ITV y certificado de seguro de los coches además de una por residuos tóxicos de vertidos de aceites de carácter contaminante (que se arrojaban al suelo y al cauce del arroyo cercano), lo que supone un serio delito medioambiental. A esto se añade otra por residuos relacionados con el almacenamiento de cubiertas neumáticas. Además, durante la inspección realizada, se hallaron unos 4.000 kilogramos de quesos y otros lácteos, que serán destruidos próximamente y que no iban a ser destinados al consumo en Ceuta.









