Se trata de un “alto cargo” militar de Sadam Hussein que presentó su solicitud de asilo en Ceuta.
El Tribunal Supremo ha confirmado la denegación de asilo a un ex-general del Ejército de Irak debido al “alto cargo” militar que desempeñó en el régimen de Sadam Hussein, al que la sentencia atribuye la comisión de actos “calificables sin reservas como delitos contra la humanidad”. El Ministerio del Interior ya la denegó el asilo en el año 2007. El ex-militar iraquí defendía en su recurso que su labor en el Ejército de Sadam se limitó al “adoctrinamiento político” y a resolver problemas entre sus miembros, ya que no participó en la invasión de Kuwait ni en la represión contra las minorías kurda o chiíta. Tras la ocupación estadounidense de 2003 se refugió en la región de Naseria, al sur del país, aunque para huir de la prisión de las milicias chíies y del clima de violencia que sufrió el país se vio obligado a cruzar la frontera en dirección a Siria por la provincia de Faluya. Después se desplazó a Turquía y, tras enrolarse en un barco, llegó a Ceuta, donde presentó su solicitud de asilo.





