Con motivo del Día de la Discapacidad que se celebra hoy, el PSOE ha denunciado los recortes en la aplicación de la Ley de Discapacidad, señalando que “es cierto que este año atravesamos una coyuntura económica muy difícil. La crisis económica incide de forma más virulenta en los sectores sociales en situación de mayor vulnerabilidad. El impacto de la crisis económica y de empleo, evidente en toda la sociedad, es mucho mayor en las personas con discapacidad y en sus familias”.
Reflejan que ante esta situación, “los poderes públicos, más que nunca, deben intensificar los esfuerzos para continuar avanzando en la protección de los derechos y la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad. Y el Gobierno de Rajoy está haciendo justo lo contrario, con brutales recortes presupuestarios y reformas legislativas regresivas”.
Denuncian que son dramáticos son los recortes en la Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de Dependencia. “Desde que el Partido Popular llegó a La Moncloa, hace ahora un año, la Ley de Dependencia, impulsada por el Gobierno socialista, ha sido cuestionada y atacada en sus principios inspiradores. En tan sólo doce meses, el Gobierno ha puesto en marcha un proceso de desmantelamiento del Sistema, modificando la Ley por la puerta de atrás y sin dialogar con nadie”.
Hemos comprobado cómo han metido la tijera en la Dependencia hasta reducir los fondos en más de un 30%. Han rebajado en un 15% las prestaciones económicas a los cuidadores familiares, disminución que puede llegar hasta el 85% a decisión de cada Comunidad Autónoma. Y hemos comprobado también cómo, paralelamente, aumentaban el copago de los dependientes. Además, las y los cuidadores familiares no profesionales han perdido las cotizaciones a la Seguridad Social que financiaba el Gobierno y se ha ampliado el plazo hasta 2 años para que las Comunidades atiendan a sus dependientes sin generar retroactividad.
Los recortes son innumerables pero las consecuencias de este desmantelamiento son ya muy evidentes hasta el punto de expulsar a los dependientes del sistema. Por primera vez, hay menos personas dependientes atendidas, personas que tenían derecho a recibir una prestación o servicio y ahora ya no lo tienen. Esta situación es absolutamente inadmisible y vamos a seguir denunciándola.





