• Contacto
  • Horarios de Barcos by Kikoto
  • Vuelos
  • Sorteo Cruz Roja
  • COPE Ceuta
  • Portal del suscriptor
domingo 5 de julio de 2026   
El Faro de Ceuta
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
El Faro de Ceuta
No Result
View All Result

El palomo cojo de Eduardo Medicutti

Por Redacción
06/04/2014 - 09:46

Compartir en WhatsappCompartir en Facebook

Sin duda, uno de los  momentos claves en nuestras vidas tiene lugar cuando la infancia se nos va diluyendo y entramos, casi sin  darnos cuenta, en la edad adulta, esa página desmesurada donde está todo aun por escribir.

El paso de la niñez a la adolescencia, como momento vital,  en el que se accede al mundo de los adultos y se comienza así a definir una identidad propia, siempre ha sido un asunto  recurrente en la literatura: desde “En busca del tiempo perdido” de Marcel Proust,  pasando por  la célebre novela “El guardián entre el centeno” de J.D.  Salinger, hasta la contemporánea  “La sombra del viento” de Carlos Ruiz Zafón. Es una etapa en la que comenzamos a ver el mundo de un modo diferente, en la que se va impregnando nuestro pensamiento con esa angustia vital que significa, a menudo,  alejarse definitivamente de la infancia. Y en esa desconcertante  época es en la  que se encuentra inmerso  el protagonista de la novela “El palomo cojo” de Eduardo Mendicutti (Ed. Tusquets).
 Para charlar sobre su obra, el escritor sanluqueño se desplazó  hasta nuestra ciudad el pasado día 21 y con él, los miembros del CLUB DE LECTURA de la Biblioteca Pública del Estado, pudimos pasar una tarde tan amena como inolvidable.
En “El palomo cojo” el autor nos cuenta  la historia de un niño de diez años que, aquejado de una extraña enfermedad,  es enviado por su madre a la casona de sus abuelos maternos, familia acomodada y venida a menos, que evidencia ser toda una alusión crítica a una determinada clase de burguesía andaluza. Durante los tres meses del verano de 1958, sin salir de aquella casa, el niño va descubriendo la vida y el mundo que lo rodea de la mano de una serie de  personajes misteriosos, extravagantes e incomprendidos  que conforman un universo fascinante. Estos  lo conducirán, en un verdadero viaje iniciático,  por los recodos de la edad adulta, en el transcurso del cual,  el protagonista irá intuyendo su propia identidad  sexual.
Una de las citas con que se abre el libro es de Yorgos Seferis : “ Allí donde toques la memoria duele”. Lo que ya nos pone en alerta y nos advierte que esta novela se presenta como un ejercicio de memoria,  en el que el protagonista se retrotrae a ese verano en busca de alguna claves personales y familiares que descifren su infancia.
A pesar que desde que se  publicó la novela en el año 1991, algunos  críticos y entendidos  han decidido  que se trata de una novela autobiográfica, Eduardo Mendicutti  nos aclaró  que todo el entramado de la historia ha brotado de su imaginación; precisando  que lo que otros ven como notas tangibles de su propia vida  no se debe sino a la pura  ficción novelesca (¿pero acaso no son todas las obras de un autor, en un sentido amplio, autobiográficas?). Eso sí, confesó tener la necesidad de utilizar escenarios conocidos en sus novelas , ya que por ejemplo, la casa donde se desarrolla la acción es en realidad la casa de sus abuelos, al igual que  los personajes, algunos de los cuales están basados en personas reales y que el autor conoció en su infancia. Es en efecto ésta pátina autobiográfica la que dota a la obra de una tremenda verosimilitud, a lo que contribuye también notablemente que haya escogido la voz narradora de la primera persona;  el narrador comienza teniendo la voz de adulto, ya que es el propio adulto  el que evoca su pasado, pero poco a poco y de forma magistral, se va destilando la voz del niño, que es el que nos cuenta la historia según lo que ven sus ojos y alcanzan a oír   sus oídos.
Y es ahí donde irrumpe con fuerza  un protagonista más de la historia: el lenguaje. El lenguaje en esta novela es primordial para la construcción de los personajes y  para poder entender sus motivaciones más íntimas. En este aspecto es donde el enorme talento del autor se hace más visible, inundando de localismos y expresiones gaditanas la narración, dotando a cada personaje de una voz propia, y según admitió  el propio escritor, con el propósito manifiesto de dar lucimiento al lenguaje coloquial andaluz (“ que solo ha sido literario en los sainetes y chascarrillos de los hermanos Alvarez Quintero”  [sic]). Nuestra manera de hablar nos define como individuos, hablamos según nuestra biografía, cultura o procedencia, de ahí que cuando hable la Mary , la tata Caridad o el Cigala, podamos intuir también sus aspectos vitales, su idiosincrasia. Ese lenguaje sirve también a un doble propósito: el de  mostrarnos un fiel retrato sociológico de la época y de una geografía concreta. En esta obra la esencia y la fragancia  de Sanlucar es un hecho tangible, que impregna  la agilidad dialéctica de los personajes y las propias palabras.
La única traba que, sin duda, supone un alarde tan  exuberante  de las peculiaridades fonéticas andaluzas que incluye el libro,  es el reto que supone su traducción a otros idiomas, ya que según supimos por el propio Eduardo Mendicutti,  esta novela ha sido traducida a idiomas tan distintos como el francés, inglés, italiano e incluso el turco, griego o polaco, entre otros ( aunque yo tengo curiosidad por saber si existe algún término equivalente a “jartible” en polaco).
“El palomo cojo” es, asimismo, una novela con muchas capas, y en las que el humor rebosa por los cuatro costados. Pero esa gracia e ingenio que despliega al autor,  ofrece, en realidad, una coartada  para enmascarar la gran crudeza de lo que a menudo se cuenta. La gran ventaja que ofrece el humor es que a través de su filtro  se pueden abarcar cualquier tipo de asuntos, sin tener que por ello pontificar o ponerse solemne. El sentido del humor hace que resulte todo más llevadero. Pero desde el punto de vista literario, es un atributo difícil de manejar, ya que se corre el riesgo de caer en la parodia. Este inconveniente  Eduardo Mendicutti  lo  resuelve con acierto y  de una manera intuitiva e ingeniosa, cosa habitual en él por otra parte, ya que el humor está siempre presente en la inmensa mayoría de sus obras.
Son muchísimos  más los aspectos que hacen que esta novela sea una obra luminosa y saludable, desde la reivindicación que hace acerca de lo diferente, lo singular y de los incomprendidos (esos bichos raros),  hasta  el modo en que el autor desmenuza esa memoria de postguerra, alejada de los marcados tintes  sociales y políticos con que actualmente se acostumbra a abordar esa época.
 Con “El Palomo Cojo”, Mendicutti hace realidad ese dicho que asegura que el único lugar de donde no podemos ser expulsados es de nuestros propios recuerdos.

Related Posts

seguridad-social-complementos-mejoran-jubilacion-hijos

Seguridad Social: los complementos que mejoran la jubilación por tener hijos

hace 5 horas
alternativa-puente-juan-xxiii-avanza-colocacion-pasarela_2580

La alternativa al puente de Juan XXIII avanza con la colocación de la pasarela

hace 5 horas
historia-transfronteriza-trabajar-casas-sin-contrato-perder-lucha-asilo

La historia de una transfronteriza: de trabajar en casas sin contrato a perder la lucha por el asilo

hace 6 horas
goleada-canada-lleva-marruecos-cuartos-final-mundial

Goleada 3-0 a Canadá lleva a Marruecos a los cuartos de final del Mundial

hace 7 horas
ccoo-exige-retirada-vehiculos-servilimpce-sin-aire-acondicionado

CCOO exige la retirada de los vehículos de Servilimpce sin aire acondicionado

hace 7 horas
comgeceu-impulsa-plan-concentracion-nuevo-edificio-unidad-musica

La Comgeceu impulsa su Plan de Concentración con el nuevo edificio para la Unidad de Música

hace 8 horas
  • Grupo Faro
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal – Protección de datos
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • Política editorial
  • Términos de uso

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023