Un padre y un hijo fueron ayer condenados por cometer un delito de resistencia el padre y un delito de atentado el hijo así como una falta de lesiones los dos. Por tanto, el padre fue condenado a seis meses de prisión a sustituir por una multa de tres euros al día durante doce meses, mientras que el hijo, que incurrió en un delito de atentado, pasará un año en prisión y pagará una indemnización de 300 euros al agente que golpeó. Además, ambos cometieron sendas faltas de lesiones, lo que se transforma en una pena de 30 euros al día durante 30 días. Tales penas son las consecuencias de unos hechos que sitúan a ambos en una trifulca con miembros de su propia familia cuando un agente de la Policía Nacional, al advertir lo que allí ocurría, frenó el vehículo policial, lo estacionó y bajó para mediar. Entonces el padre intentó agredir al agente, y el hijo al ver que éste se resistía se avalanzó para golpearlo.





