Su secretario general, Rafael Rodríguez–Ponga, apuesta por que Melilla se convierta en centro difusor de la lengua española.
El secretario general del Instituto Cervantes, Rafael Rodríguez Ponga, visitó ayer Melilla para reunirse con los responsables del Instituto de las Culturas, pero también mantuvo un encuentro con el delegado del Gobierno en la ciudad, Abdelmalik El Barkani, y el presidente del Ejecutivo local, Juan José Imbroda, para apoyar el proyecto que Melilla está liderando para la creación de un Observatorio de la Convivencia y el Diálogo Intercultural.
El pasado 10 de septiembre los representantes de varias entidades se presentaron en Melilla para hacer público este proyecto al que ahora se une el Instituto Cervantes. Rodríguez–Ponga se mostró a favor del Observatorio, con el compromiso de promocionarlo y difundirlo, tras su creación, por todas las sedes del Instituto en el mundo. “Es interesante apostar por la paz, la convivencia armónica y la libertad cultural y religiosa. El Instituto Cervantes puede contribuir mucho a ello y lo hará”, afirmó el secretario general.
Pero también dijo querer que Melilla se convierta en un centro de difusión, promoción y enseñanza de la lengua española, objetivo primordial del Instituto Cervantes, con la misma fórmula que se está utilizando en otras ciudades en la península. Esto es, centros de idiomas que se adhieran a la red del Instituto y estén acreditados así para impartir clases de lengua española, bajo el sello del Instituto, y realizar sus exámenes oficiales. “El campo de colaboración es amplio”, apostilló Rodríguez–Ponga.
El secretario general estuvo acompañado por la presidenta del Instituto de las Culturas, la también viceconsejera de la Mujer, Fadela Mohatar, quien recordó que el proyecto para la creación de un Observatorio de la Convivencia y el Diálogo Intercultural surgió en las conclusiones de las Jornadas de Religión, Espacio Público y Ciudadanía, celebradas en Melilla el pasado año.
Desde entonces, Melilla ha asumido el liderazgo de este proyecto, mientras prepara la segunda edición de estas jornadas, al considerar que el modelo de conviviencia entre las culturas de Melilla, el respeto a la diferencia y a la diversidad son valores extrapolables a otros puntos del mundo en los que el choque cultural y confesional se produce de una manera violenta.
Ante este razonamiento, “como poderes públicos recogimos el guante y empezamos a dar forma al Observatorio en el que tiene cabida el Instituto Cervantes por lo mucho que representa en España y en el mundo”, argumentó Mohatar, a la vez que recalcó que el Observatorio contará con entidades de diversa naturaleza ideológica, religiosa, diplomática y asociativa.






