“Todos son guapos, cariñosos, sensibles, inteligentes y muy especiales”. Así definen varias madres a sus hijos, autistas. Una veintena de cuidadores no profesionales asisten esta semana al curso Conviviendo con el autismo, organizado por la Dirección Territorial del Imserso e impartido por profesionales de la Asociación de Autismo en Ceuta. Su presidenta, Mercedes Berlanga, ha querido agradecer al Imserso la iniciativa recordando que la entidad cuenta entre sus socios con unos 25 niños con Trastorno de Espectro Autista (TEA) pero que en Ceuta hay unos 70. “En este curso queremos dejar claro a los asistentes que no hay que tirar la toalla, que el niño va evolucionando, que es fundamental anticipar su día a día y estructurarlo porque se siente cómodo con la rutina y que hay que trabajar con un sistema de comunicación si no han desarrollado el habla para poder comunicarse y resolver situaciones cotidianas que son complicadas”.
Durante el curso, además de abordar sistemas alternativos de comunicación como pueden ser los pictogramas, también se abordarán problemas de alimentación y sueño, control de esfínteres y obsesiones, miedos y fobias. “Lo pasan mal y tienen mucha ansiedad y ése es el momento en el que más sufres como padre porque no sabes cómo ayudarle”, explica una asistente muy satisfecha con el contenido y con la oportunidad que se les ha dado.
“Poder reunirnos personas que estamos pasando por lo mismo es muy importante y tener a alguien que te comprende como la Asociación”, aseguran satisfechos. Todos coinciden en algo: el momento en el que se informa del diagnóstico es muy duro. Pero también saben algo: es una lucha constante y cada día sus hijos les enseñan a ser mejores personas en todos los sentidos.






