La delegada del Gobierno para la Violencia de Género, Blanca Hernández, participó en el ciclo de conferencias sobre esta temática y repasó ante los medios las iniciativas presentes y futuras
“Los datos nos demuestran que cada vez hay más mujeres que logran salir de este drama, así que el mensaje que se debe trasladar es ése, el de que es posible seguir adelante, de ahí la importancia de perseverar en esa idea”. La delegada del Gobierno para la Violencia de Géenro, Blanca Hernández, participó ayer en el ciclo de conferencias que han impulsado de manera conjunta Delegación del Gobierno, Ciudad Autónoma de Ceuta y Universidad de Granada. Antes de pronunciar su charla, donde expuso el trabajo que se impulsa desde el organismo que encabeza, hizo declaraciones ante los medios de comunicación en compañía de la consejera de Educación, Cultura y Mujer, Mabel Deu. Esta fue la primera en tomar la palabra, una breve intervención en la que Deu destacó la excelente comunicación entre ambas instituciones y recordó que “el objetivo común de todos es lograr la igualdad real y proteger a las víctimas”.
Por su parte, entre las cuestiones más interesantes que declaró Hernández, cabe destacar el anuncio sobre la futura creación de una red de casas de acogida que permita la movilidad geográfica de las víctimas. “Es un convenio en el que se está trabajando y esperamos, pronto, poder trasladar un borrador a las Comunidades Autónomas, bien para su aprobación o para la modificación de algunas de sus partes”, expuso, “aún no puedo dar muchos detalles, pero la intención es que algo que, en los casos más graves, ya se ha dado se coordine de manera que exista un protocolo de actuación en los casos de aquellas mujeres con circunstancias de mayor gravedad”.
Tras repasar las principales líneas de actuación que se impulsan desde la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, Hernández opinó, desde su condición de responsable política y de jurista, sobre la ley de 2004. “Tiene una grandísima importancia porque fue aprobada por unanimidad y, así, se manifestó un consenso fundamental en esta cuestión”, consideró, “así por ser un instrumento de visibilización y por ofrecer acciones integrales para combatir la violencia. Pero el legislador no puede cambiar él solo las mentalidades, con lo cual es un avance inmenso y un referente en el derecho internacional”. Así, la delegada indicó que debemos estar bastantes satisfechos pero que no se debe caer en el conformismo e, interrogada por la mediación familiar en aquellas separaciones con episodios de violencia, consideró que “no creemos que sea un instrumento eficaz porque para que haya mediación debe de haber igualdad, y los casos de violencia carecen de esa igualdad”. La recogida de datos y análisis de los mismos para enfocar las políticas, así como la especial atención a los jóvenes y las redes sociales fueron otros puntos reseñados por Hernández.
Romper el silencio cómplice
De las 670 mujeres asesinadas desde 2003, solo el 20% habían denunciado. “Hay que atacar a este silencio, hay que poner todo nuestro esfuerzo en romperlo”.
Atención personalizada
Basándose en que cada mujer cuenta con unas circunstancias muy concretas. Importancia de la formación y la inserción, para lo cual se están creando acuerdos con empresas.
Reforzar la coordinación
“Es una tarea de todos, de ahí que sea muy importante mejorar la coordinación”. En esta línea Hernández anticipó que se trabaja en el borrador de un convenio para crear una red de casas de acogida que permita la movilidad geográfica de las víctimas.
Radiografiar el problema a través de datos
“Cuantos más y mejores datos tengamos mejor podremos enfocar las políticas”. Se está poniendo especial atención en recabar la influencia de las redes sociales en la violencia de género, especialmente entre los menores.
Atención a los grupos vulnerables
Mujeres discapacitadas, mayores, inmigrantes o aquellas que viven en núcleos rurales precisan de mayor atención y apoyo.
Otras formas de violencia
Visibilizar problemas como la trata de mujeres, entre otros.






