La de ayer fue la primera reunión oficial mantenida entre la junta directiva de la Asociación de Empresarios de la Construcción, presidida por Francisco Torres (que relevó a Cristóbal Chaves tras más de treinta años en el cargo) y la Ciudad. El presidente Vivas reunió a los consejeros que mayor vinculación tienen con este ámbito, a saber, el de Hacienda, Economía y Recursos Humanos, Guillermo Martínez; la de Fomento, Susana Román; y el de Medio Ambiente, Servicios Comunitarios y Barriadas, Gregorio García Castañeda, para escuchar por boca de Torres cuáles son las peticiones que tiene este colectivo en un periodo de crisis, de un paro que no cesa y en una situación de necesidad imperiosa de obras que se erigen en la supervivencia para cada vez un mayor número de empresas.
Torres destacó que esa preocupación que existe en el sector está asentada también en la propia Ciudad como institución, esperando ahora que la ristra de peticiones cursadas puedan ser atendidas para intentar paliar los déficit existentes. “Son muchas las cosas que hay que hacer, estamos muy preocupados porque el nivel de paro es cada vez mayor. El presidente está por la labor de hacer algo”, concretó Torres a los periodistas, citados a esta primera reunión oficial que la Ciudad que espera repetirse con mayor asiduidad, estableciéndose incluso una hoja de ruta para que se efectúen de forma trimestral. Desde la Asociación se espera contar con el apoyo también de la Delegación del Gobierno y de los sindicatos para, cuando menos, empezar a sacar la cabeza del pozo en un gremio que intentará estar afiliado al completo en la Confederación de Empresarios para tener mayor fuerza.
En el horizonte está, de entrada, el próximo plan de remodelación en barriadas ya anunciado por la Ciudad, para cuyo cometido se espera contar con las empresas locales para darles trabajo. La Asociación intentará que en las licitaciones de obra se cuente con personal de Ceuta dentro de lo posible, aunque dicha medida no pueda, por ley, imponerse. Y además se trabajará para que cada vez haya una mayor formación del personal para que no se tenga que recurrir a la contratación de peninsulares.
Torres avanzó algo novedoso en lo que se va a trabajar. Y es que propuso a Vivas que una vez se ponga en marcha el plan de remodelación en barriadas, se pueda contar con personal parado del mismo barrio en el que se va a ejecutar la actuación. “Vamos a intentar por todos los medios paliar el paro”, puntualizó.
A lo dicho por Torres se sumó Vivas, quien dejó claro la valía de este encuentro por cuanto supone marcar un camino de relación conjunta. Del análisis global llevado a cabo ayer, se concluyó la dependencia que tiene este sector de la obra pública y el hecho de que, a pesar de haber vivido épocas de bonanza, ésta no ha repercutido como debiera en el ámbito del empleo. Esto tratará de ser enmendado, al igual que la necesaria atención a las pequeñas y medianas empresas locales para que se beneficien, de alguna manera, de la obra pública que se ponga en marcha. La Ciudad quiere, de hecho, que de ese paquete de obras anunciado y valorado en 75 millones, pueda existir un aprovechamiento para estas empresas al margen de las que acomete la empresa pública, lo que repercutirá en el empleo.
Juan Vivas prometió a Torres la intención de echar mano de los recursos disponibles para contratar a desempleados de Ceuta al margen de que se intente que los empresarios miren hacia el yacimiento de paro local.
En los procesos de licitación se intentará que concurra el mayor número de empresas posibles de ámbito local, para lo que deben disponer de la calificación necesaria para optar a ello. Vivas apuntó como posibilidad experimental, el hecho de que varias empresas se agrupen con la idea de disponer de la capacidad necesaria para poder optar a las grandes obras. “Nosotros vamos a intentar potenciar y favorecer esto”, apuntó. Las obras se catalogarán además con vista a conseguir esto, para que, al menos el 25 por ciento puedan ser obras factibles para las pymes. “Esto podemos hacerlo dando mucha información”, dijo, algo que se conseguirá manteniendo encuentros con la Asociación periódicos para analizar y hacer seguimiento a las obras y a la situación actual.
En la actualidad hay 40 empresas asociadas con 300 trabajadores que están bajo el paraguas de la Asociación.






