El presidente de la Ciudad, Juan Jesús Vivas Lara, y el comandante general de Ceuta (hasta hoy), Enrique Vidal de Loño, se repartieron halagos mutuos en la recepción que tuvo lugar en el Salón del Trono del Palacio de la Asamblea.
Una recepción que se celebró minutos después de las ocho de la tarde, vivas recibió a Vidal de Loño en su despacho y le entregó un obsequio.
Ya ante el resto de jefes de unidad que han estado estos años bajo el mando del comandante general, así como de consejeros del gobierno local, diputados y senadores nacionales, Vivas elogió a Vidal de Loño, asegurando que su trayectoria ha sido “brillante” en Ceuta, y que es “un modelo de la autoridad a través del ejemplo”.
Además, el presidente autonómico aseguró que no tenía intención de despedirse de Vidal de Loño, “porque no se puede decir adiós a un ceutí”. Recordó, además, algunos de los momentos que ha vivido relacionados con la vida militar, como la visita de los reyes, o como el viaje a Kosovo para examinar las tropas.
Por su parte, el comandante general de Ceuta dejará hoy su cargo en un emotivo acto que tendrá lugar en al acuartelamiento García Aldave, esta mañana, en el que formarán grupos de varias unidades de la comandancia, no sólo de la Legión, a pesar de ser el acuartelamiento de ésta.
Vidal de Loño, para despedirse de Ceuta, recurrió a unos de los más famosos verso de Antonio Machado: “Caminante no hay camino/ se hace camino al andar/ y al volver la vista atrás/ se ve la senda que nunca/ se ha de volver a pisar”. “Pues no”, apostilló, “porque cada vez que mi mujer y yo recordemos Ceuta, volveremos a pisar esta senda”. “En remembranzas como el traslado del Medinaceli, los encuentros en la calle Real, o las vueltas del Hacho”, fueron algunos de los momentos y escenas de Ceuta que Vidal de Loño rememoró.
Una senda de cuatro años de la que Vidal aseguró sentirse “orgulloso”. Recordó el comandante general que su primer día en Ceuta fue un 13 de junio, en el que acudió a la romería de San Antonio, y justo al día siguiente tomó posesión de su cargo.
También hizo mención el hasta hoy comandante general de Ceuta a la cercanía que se vive entre ciudad y Ejército. “El Ejército necesita sentir el cariño de la sociedad a la que sirve”, aseguró





