La Fiscalía de la Audiencia Nacional pedirá entre 8 y 11 años de prisión para nueve presuntos miembros de una célula islamista detenidos en Ceuta en 2006 y acusados de planear atentados para "liberar" esta ciudad y la de Melilla y convertir de nuevo España en Al-Ándalus bajo dominio musulmán.
En el juicio que comenzará mañana martes, el fiscal sostendrá que la célula se fue formando a partir de abril de 2005 en la mezquita ceutí de Darkawia, en torno a la figura de Mohamed Fuad Abdeselam, que reunió un grupo que consiguió expulsar al imán del templo y sustituirlo por dos marroquíes "que predicaban la versión más extrema del islám".
“Como objetivos ideológicos tenían liberar a Ceuta y Melilla y convertir de nuevo España en Al-Ándalus, bajo dominio musulmán”, dice el fiscal, que añade que en las reuniones de la célula se hablaba de ir a combatir a Irak o Afganistán e incluso de repetir en las ciudades autónomas "lo sucedido el 11 de marzo (de 2004) en Madrid".
La progresiva radicalización de los miembros del grupo -que se autodenominaron "Ejército del Mesías"- les llevó a planificar acciones concretas de violencia directa y a la búsqueda de armamento para llevarlas a cabo.
Así, acordaron obtener los explosivos del acuartelamiento de El Hacho, ya que uno de los procesados, Abdelkrim Chaib Abdelaziz, "por su experiencia militar, sabía dónde estaban guardados".
De la selección de objetivos se encargaron los hermanos Mustafá y Yusef Abderrahman Ahmed, en cuyo poder se encontraron fotos de iglesias y del puerto y del ferry de Ceuta.
Los acusados pretendían financiarse mediante robos, continúa el fiscal, que añade que Mustafá Abderrahman Ahmed intentó atracar a punta de pistola el 2 de agosto de 2006 a un comerciante que “solía llevar encima importantes cantidades de dinero” y que consiguió huir en su vehículo.
El escrito del fiscal dice asimismo que durante el periodo de actividad de la célula aparecieron en Ceuta pintadas con textos como "Muerte a los cristianos y judíos también", "Viva Al Qaeda, Zarqaui, Bin Laden, Mulá Omar" o "Viva el islám, vamos a morir por él".
Además de los anteriores, se sentarán en el banquillo de los acusados Ahmed Abderrayat Laarbi, Karim Abdeselam Mohamed, Hiasin Mustafá Mohamed, Reduan Ahmed Abderrahman y Ahmed Mustafá Mohamed.
El fiscal pide para todos ellos una pena de 8 años de prisión por integración en organización terrorista, además de otros 3 años para Abdelkrim Chaib Abdelaziz por el delito de falsedad y dos años y medio para Mustafá Abderrahman Ahmed por el de robo con intimidación. Los procesados fueron detenidos en diciembre de 2006 en la denominada "operación Duna" dirigida por el entonces titular del Juzgado número 5, Baltasar Garzón.
Carta familiar a Garzón
Señor Juez Garzón, cumple con tu promesa y pon la mano en el corazón, primero como hijo y después como padre. Pedimos justicia y clemencia hacia nuestros hijos y maridos, que son españoles. El motivo por el que el fiscal pide dos años de prórroga de la prisión provisional es porque no existen pruebas contra ellos. En Ceuta, es casi imposible que haya musulmanes españoles integristas, porque la mayoría no sabe escribir ni leer en árabe. El Corán está escrito en esa lengua. Desgraciadamente, los jueces se dejan intimidar por los medios de comunicación y muchas veces las sentencias están politizadas. El mismo juez Garzón, durante su visita a Ceuta, nos dijo que no hay pruebas evidentes y que están todavía investigando. Mientras tanto, nuestros hijos y esposos se pudren en esa escuela de delincuencia que es la cárcel, y nosotros como familiares muriendo poco a poco, día a día y minutos a minuto. Por lo tanto, pedimos que se haga justicia y confiamos en ella. Como padres, madres y mujeres nos hacemos responsables de nuestros hijos y maridos
Los familiares hablaron con Garzón
En nuestra edición del domingo 30 de noviembre de 2008, los familiares de los detenidos por la 'Operación Duna' hablaron por primera vez y fue en nuestro periódico. Todo se había motivado porque unos días antes habían recibido un jarro de agua fría. Los abogados de los acusados habían presentado una serie de escritos para que cuando se cumplieran los dos años de prisión provisional para los mismos se procediera a su puesta en libertad hasta la celebración de la vista. Sin embargo, el juez Garzón en cumplimiento de lo establecido en la Ley de Enjuiciamiento Criminal prorrogó por dos años más la prisión preventiva, como consecuencia de que se les ponía en libertad existía el peligro de que los mismos pudieran huir o destruir pruebas.
En esa fecha del doce de noviembre de 2008, cuando se produjo esa vista en Madrid para la libertad provisional, los familiares pudieron ver a los detenidos durante diez minutos, a través de un cristal, gracias a las gestiones efectuadas por los abogados.
Y es que unos meses antes, estos familiares tuvieron la oportunidad de conversar unos segundos con el juez instructor, Baltasar Garzón, con motivo de la visita del mismo a nuestra ciudad para participar en unas jornadas que tuvieron lugar en la Universidad Nacional de Educación a Distancia y según cuenta ellos mismos, el magistrado les llegó a decir que no existían pruebas evidentes contra los mismos.
En esa entrevista reflejaron que en los registros que efectuaron los agentes del Cuerpo Nacional de Policía no se encontró en ningún momento propaganda yihadista en los domicilios y que incluso cuando les estaban poniendo las esposas les decían los agentes que les iban a llevar a Guantánamo.
Y lo que pedían después de conocer esa prórroga de la prisión provisional era que Garzón cumpliera con lo que por lo visto les había prometido en la puerta del centro de la UNED.
‘Marquitos’ fue detenido otra vez en 2010 acusado de promover la agresión contra agentes de la Guardia Civil
Uno de los presuntos cabecillas de la ‘Operación Duna’ volvió a ser detenido, en este caso por la Guarcia Civil, en el año 2010, cuando había salido en libertad provisional de la cárcel.
Efectivos de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta arrestaron a Karim Abdeslam, ‘Marquitos’ como presunto responsable de “generar la hostigación y promover la agresión” que sufrió una patrulla de la Benemérita un domingo en la barriada del Príncipe Alfonso.
El Instituto Armado informó a través de una nota de prensa de que K.A.M., de 36 años, natural y vecino de Ceuta, opuso una “fuerte resistencia” en el que momento en el que detenido, cuando conducía un vehículo sin permiso para hacerlo.
Huellas
Huellas del arrestado con varios antecedentes penales, fueron localizadas también en la celda de la prisión de Algeciras que en su momento ocupó otro ceutí, Tarek Hamed Hamu, que en 2005 fue detenido también en la 'Operación Tigris', destinada a abortar una trama de apoyo logístico y financiero a la actividad yihadista en Irak.







