• Contacto
  • Horarios de Barcos by Kikoto
  • Vuelos
  • Sorteo Cruz Roja
  • COPE Ceuta
  • Portal del suscriptor
domingo 12 de julio de 2026   
El Faro de Ceuta
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
El Faro de Ceuta
No Result
View All Result

El extra del general Silvestre

Por Redacción
14/08/2016 - 06:20

Compartir en WhatsappCompartir en Facebook

Ricardo Lacasa rescató días pasados de las tinieblas del olvido, como él refiere, a Joaquín García Pujante, muy popular que fue en Ceuta en su diaria tarea de vendedor ambulante de periódicos y a quien llamaban "Cartagena".

Un sentimental rescate del olvido, ciertamente, al cumplirse los 75 años del fallecimiento de quién, como otros muchos, se dedicaron a la distribución directa, en la calle, de las ediciones informativas impresas. Y esta tarea la hacían siempre con continuo acompañamiento del pregón y el anuncio de la noticia más interesante.
Prueba de la importancia del vendedor callejero de periódicos la ofreció Torcuato Luca de Tena, fundador del ABC, quien con motivo de la aparición de su otra publicación, Blanco y Negro, acudió a la Puerta del Sol para unirse a los pregoneros y ofrecer él mismo a los transeúntes su última creación. Ni qué decir de la sorpresa y satisfacción de aquellos vendedores acompañados en igual cometido con el inesperado e importante editor. También se cuenta de Luca de Tena que, en otra ocasión, preguntó a un vendedor en plena calle si tenía el ABC, y éste le alargó calladamente el diario. "Entonces ¿por qué no lo pregona? Y le dio dos reales para que no se olvidara de hacer sonar su periódico "más veces y más fuerte que los otros." Tal era la importancia del pregón del periódico.
En 1968, con motivo del cincuentenario de la creación de la Hemeroteca Municipal de Madrid, el Ayuntamiento de la capital organizó una serie de conferencias relacionadas con el ayer del periodismo madrileño. Uno de los invitados fue el fecundo escritor, cronista de la ciudad y relator costumbrista Antonio Díaz Cañabate, quien ofreció una muy deleitosa charla sobre la actuación diaria de estos vendedores, de los cuales dijo que predisponían su tarea en temprana jornada enterándose, en el momento de recoger su mazo, de la novedad merecedora de ser voceada, recibiendo del distribuidor, al tiempo que los ejemplares, el recomendado pregón que debían utilizar, convirtiéndose de esta manera en anticipados comunicadores de la noticia.
El ilustrado conferenciante madrileño adornó su intervención con variadas anécdotas como la del vendedor que, tras recibir y procurar retener en su memoria el pregón recomendado, nada más salir al exterior lo lanzaba con tan ajustada exactitud que incluía el comentario particular añadido por el distribuidor. Le había dicho éste: "Hoy, el crimen de la Guindalera, pero poca cosa", queriendo indicar que aparte del suceso lo demás interesaría menos. Pero el vendedor tomaba lo oído tan al completo que, ya en la calle, gritaba: "¡El crimen de la Guindalera, pero poca cosa!".
Un día surgió lo más inesperado para vendedores y compradores. Fue la orden súbita que prohibió que las noticias fuesen voceadas. Así lo impuso todo tajante Miguel Primo de Rivera para impedir aprovechamientos de editores, periodistas y destacados intelectuales reaccionarios a la dictadura que usaban subrepticiamente los pregones para conseguir airear en la calle ideas que el directorio gobernante no permitía. Prohibición que también en la siguiente y más reciente dictadura se aplicó a las murgas de carnaval para evitar oportunidades de choteos tendenciosos, con lo que quedaba claro que críticas al gobierno, ni voceadas, ni escritas ni cantadas.
Se ha dicho en alguna alusión biográfica que Primo de Rivera fue hombre de buenas intenciones, pero de métodos equivocados que dieron al traste con algunas costumbres, y así vino a resultar que la prohibición citada fue la condena definitiva del pregón, que solo podría ser aplicado para el nombre del periódico y el sorteo de la lotería, que solo había uno. . Luego, ya por la vía de la forzada costumbre, ni siquiera el nombre del periódico, a lo que contribuyó la buena aparición e instalación creciente de quioscos, que vino a beneficiar en cobijo y comodidad a los vendedores.
Más de uno hubo que se resistió a la pasividad sedentaria y callada y optó por el abandono, de vez en vez, de su recién estrenado punto fijo de venta para salir al exterior y mantener el uso y la forma de toda su vida. Lo contrario de la mayoría que halló, como el vendedor ceutí de apellido Cantalejo, más reposado trabajo en el quiosco, y así llegó a ocupar el situado en el jardín de San Sebastián, frente al edificio de la Casa Trujillo, después de mucho tiempo de estar a pie en la calzada, frente al Campanero Chico, junto a la parada de los autobuses que partían Revellín arriba, y donde ofreció durante muchos años y repetidamente, día a día, en tono de media voz, El Faro, el España, el Faro, el España, el Faro...
Quien permaneció largamente en su recorrido y pregón callejero fue el también muy conocido Fernández, que solía añadir alguna ocurrencia humorística propia, sobre todo cuando se insertaba la relación de alimentos a distribuir mediante presentación de cartilla con cupones en los tiempos de la penuria que obligó al racionamiento.
El 23 de mayo de 1916 recibió Don Rafael Orozco su primer carnet de periodista que le concedió la prensa local cuando aún era muy joven, y al cumplirse cincuenta años de aquella obtención, para celebrarlo, invitó a su casa al gerente, director (entonces Alfonso Martínez Garrido) y a los exiguos redactores que componíamos El Faro de Ceuta. Quería así Orozco festejarlo en familia. En familia periodística. Al entonces depositario municipal le colmaba la felicidad porque además y por el mismo motivo acababa de recibir sendas felicitaciones del entonces ministro de Información y Turismo y del director general de Prensa.
A su domicilio fuimos y la conversación tuvo principal retrospección a los tiempos de la prensa ceutí en la que él se introdujo desde muy joven. En la conversación surgió la pregunta al homenajeado sobre algún momento feliz que gratamente guardara de su vieja profesión. Y miren que casualidad la de traer a su memoria a un vendedor de periódicos que solía estar en el puente de la Almina. Refirió Orozco que siempre y después de salir de la iglesia de la Virgen de Africa, tras asistir a la misa dominical, y siguiendo su costumbre, se encaminaba a la Plaza Vieja para tomarse un café con tejeringos, que así llamaban los ceutíes a los churros, y a mitad de su recorrido, en el todavía estrecho puente, se paraba un momento frente al reloj vertical llamado "el sonajero", para escuchar a Marianito, otro vendedor de periódicos que toda Ceuta conocía. ¡Qué arte tendría el Marianito citado por Orozco cuando de él afirmó que era un maestro pregonando El Defensor de Ceuta! Porque, como enfatizó, para pregonar y vender periódicos al estilo de antes había que adquirir experiencia y maestría.
De El Defensor de Ceuta conservamos un sucedido relacionado con estos vendedores. Fue con motivo del regreso a Ceuta del general Manuel Fernández Silvestre con sus tropas después de la toma del Fondak de Ain Yedida. Inimaginable que dos años después este bravo militar desaparecería en el desastre de Annual sin que jamás volviera a saberse de él.
José Guerra Lázaro había dispuesto, como bienvenida al victorioso general (ambos en las fotografías del presente texto), un extraordinario que significó todo un alarde tipográfico para aquel tiempo y, atento e ilusionado con el posible éxito de su espontánea edición, escuchaba el pregonar que llegaba desde la verja de la iglesia de San Francisco. Un pregonar que muy posiblemente fuese del citado Cartagena a quien nuestro amigo Ricardo ha sacado del olvido.
Y enfrente, en la esquina del Casino Africano, en la siempre frecuentada plaza de los Reyes, observaba el editor, fundador y director del más longevo y de hermoso nombre de periódico que tuvo nuestra ciudad hasta entonces. Era el atardecer del día 15 de octubre de 1919 y en tan céntrico lugar, aún concurrido a pesar del ya aposentado otoño, resonaba el pregón. ¡El extra del general Silvestre! decía y repetía mientras el pregonero repartía. Repartía, hay que decir con exactitud, puesto que el ejemplar dedicado a la apoteósica ocasión era gratuito. Y aun siendo gratuito, era pregonado, pues difícil es cambiar de largo hábito y penosamente lo hubiera pasado el joven repartidor de haber tenido que cumplir la prohibición del gobernante.
¡El extra del general Silvestre! Era el continuo vocear de la obsequiada edición, en la que no faltó una invitación del propio alcalde, Isidoro Martínez, dirigida a los ceutíes. Unas letras que por su brevedad, apenas cuatro líneas, copiamos del ejemplar de hace 97 años: "Yo también quiero abrazar a estos valientes muchachos. Que en este día de bienaventuranzas para nuestra patria no he de quedar yo fuera del grupo de los que aplauden."
José Guerra Lázaro observaba atento al repartidor. Le acompañaba mi ascendiente paterno, sucesor dos años después en la dirección del entonces veterano periódico y de quien extraigo ahora, como oportuna recordación, el diálogo que ambos allí mantuvieron. "Mucho pregonar el extra del general Silvestre, pero ni una vez ha nombrado al periódico", a lo que Guerra Lázaro contestó de modo presto y ocurrente, exaltado en amor a su profesión y como nunca lo hiciera ni pensara el mismísimo marqués de Luca de Tena allá en Madrid en su esforzado empeño por hacer conocer sus periódicos.
"El pueblo de Ceuta –afirmó Guerra Lázaro- es muy inteligente, y cuando se produce una noticia de gran importancia sabe muy bien que solo la trae mi periódico, sin que sea necesario mencionar su nombre".

Related Posts

medusas-amargan-domingo-poniente-banistas-playas

Las medusas amargan el domingo de poniente a los bañistas

hace 8 minutos
nico-pereira-nuevo-extremo-ceuta-b

Nico Pereira, nuevo extremo para el Ceuta B

hace 23 minutos
usuarios-icd-respete-reglamento-renovar-plazas

Usuarios del ICD piden que se respete el reglamento para renovar las plazas

hace 35 minutos
mas-vale-prevenir-lamentar-parque-canino

Más vale prevenir que lamentar

hace 1 hora
psoe-enmiendas-reglamento-mercados-modernizacion-real

El PSOE presenta 38 enmiendas al reglamento de mercados para exigir una “modernización real”

hace 1 hora
ayudas-de-accion-social-2026-militares-diaper-1

Ayudas de acción social 2026 para ti y tus hijos: convocatoria DIAPER

hace 2 horas
  • Grupo Faro
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal – Protección de datos
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • Política editorial
  • Términos de uso

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023