Ikamva Labantu (‘El futuro es nuestra nación’, traducido al español) destinará los 50.000 euros del Premio Convivencia al proyecto destinado a los ‘OVCs’.
Es decir, niños huérfanos y en situación de vulnerabilidad, según las siglas en inglés.
Se trata de uno de los múltiples proyectos que lleva a cabo la fundación, y de una iniciativa personal de Helen Lieberman, que sugirió que el dinero se empleara para este proyecto. En total 350 personas encargadas del cuidado de los 1.300 niños más débiles de los suburbios de Ciudad del Cabo se beneficiarán en mayor o menor medida del premio que se entregó el pasado mes de septiembre a esta activista sudafricana pro-derechos humanos. “Nos centramos en fomentar las capacidades de sus cuidadores (padres adoptivos, abuelos, hermanos mayores y familia extensa) para cuidar y proteger a estos niños dándoles apoyo económico, emocional, psicosocial y educativo”, explican desde Ikamva Labantu.
Las actividades que forman parte de este programa: financiación mensual hasta que se aprueban las ayudas gubernamentales, ayuda alimentaria, provisión de material y apoyo educativo, ayuda para solicitar prestaciones sociales, visitas habituales a los hogares junto con apoyo persona grupos de apoyo para niños y cuidadores, y un programa de educación de cuidadores.






