Las cifras que se manejan ahora en la Operación Feriante nos pueden parecer ridículas si las comparamos desde luegos con las que teníamos hace unos años. Más o menos va en consonancia con la propia feria, la cual, a pesar de que la fórmula que se ha adoptado tiene muchos puntos positivos, de manera esencial en la reducción de los días, lo mismo ha ocurrido con el número de inmigrantes que se intentan introducir en las atracciones feriales. La prevención que por parte de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad se realiza desde días antes da sus frutos, aparte del propio operativo que se monta desde el último día y los controles a lo largo de la madrugada en distintos puntos de la ciudad incluidas las gasolineras. Incluso los medios técnicos que se trajeron en los últimos años permiten detectar la presencia de inmigrantes se escondan donde se escondan. Ya nos parecen extrañas esas cifras de trescientos y hasta cuatrocientos inmigrantes, cuando ahora hemos quedado en poco más de medio centenar, tal y como se ha resuelto la de este año con unos datos muy parecidos a los de ejercicios anteriores.





