El Defensor recuerda que ya a finales de 2010 se instó a la Ciudad Autónoma a construir un centro para los MENA por la vía de urgencia, aludiendo a la imposibilidad de que los menores siguieran viviendo en esta antigua casa militar. Pues bien, ahora, a finales de 2012, vuelve a hacer mención en su informe resumen en el mal estado de dicha vivienda. El Defensor del Pueblo indica que tras instar a la Ciudad a construir un nuevo centro se le pidió que mientras no hubiera dinero, y “hasta tanto las posibilidades presupuestarias lo permitiesen”, se realizaran varias mejoras con carácter inmediato. “Posteriormente”, señala, “la Fiscalía visitó el centro e instó a la entidad de protección de menores para que lo adaptara a los estándares mínimos de calidad con el fin de garantizar los derechos de los residentes”, apunta. Recuerda el Defensor que por parte de la Ciudad Autónoma se le ha informado de su pretensión por cerrar el centro con la mayor celeridad posible, expresándole las dificultades con las que se han topado. Atendiendo a los informes de la Fiscalía, el Defensor señala que las deficiencias son cada vez más graves y que los MENA se encuentran en una situación “en riesgo”.
La Fiscalía, en todas las visitas semestrales que realiza a ‘La Esperanza’, siempre ha pedido el cierre de dicho centro. La última respuesta que ha dado la Ciudad ha sido la de ubicar módulos prefabricados en los terrenos de Punta Blanca, al lado del centro de reforma.
El Defensor mantiene abierta la investigación en torno a este asunto hasta que tenga lugar la clausura definitiva de unas instalaciones que tenían que haber echado el cierre este pasado mes de mayo.
Descenso notable del número de quejas que se han elevado
En el informe anual del Defensor correspondiente al año 2011 -el último que se ha presentado, ya que las memorias se van haciendo año tras año-, se hace mención a las sólo 35 quejas que se elevaron desde Ceuta buscando la intervención de esta Institución. Un descenso muy llamativo, ya que en el año 2010 fueron 247 las quejas tramitadas ante el Defensor. Han descendido notablemente las quejas personales remitidas, y siguen manteniéndose varias que tienen que ver con las mismas instituciones: ámbito educativo, el CETI, la cárcel o el centro de menores. En el caso de la prisión, se menciona expresamente la queja presentada sobre la presunta entrada de teléfonos móviles, droga y alcohol al centro de Los Rosales. Algo que está investigando el Defensor y que nace de la denuncia de una asociación, aunque desde la dirección de la cárcel se negó que se estuvieran realizando estas prácticas. En el ámbito educativo prevalecen las quejas sobre la gestión de las bolsas de interinos en el Cuerpo de maestros, y en cuanto a la inmigración siguen afectando al trato que reciben los inmigrantes, tanto adultos como menores, a su llegada a la ciudad cuando son asistidos en los distintos centros de gestión que controlan las administraciones.






